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jueves, 25 de julio de 2013

INCREDIBLE -YooSu cn Axy-



Acá aparecemos de nuevo~ para dejarles un shot que estuvimos escribiendo los últimos días inspiradas en el MV del baby. Como siempre, esperando que lo disfruten enormemente ;D 

Axy~ gracias por escribir nuevamente conmigo, pese a que he tenido unas vacaciones casi del asco -enferma por más de un mes e.e- cosillas como esta han salvado mis días. Es un gustazo escribir contigo, te respeto y admiro como escritora de esta nuestra couple favorita, y de corazón espero que sigamos teniendo por ahí algunas colaboraciones más. 

Estamos cerca del YS-Day *-----* adelentemos amor YS en preámbulo de ello tbn~ 

Y nada, see ya~


Título: INCREDIBLE
Autoras: Felina & Axy
Parejas: YooSu
Género: Romance
Advertencia: NC-18/LEMON

**********

El telón bajó cuando Junsu terminó de cantar Incredible; los gritos desesperados de las fans aún se oían eufóricos al otro lado y el no podía hacer más que sonreír. Amaba volver al escenario, amaba cantar a todo pulmón y bailar como si su vida dependiera de ello.

Todo el ajetreo del showcase fue calmándose poco a poco, los nervios del momento ya habían pasado y todo había salido perfecto; los bailarines junto con los managers le habían felicitado ya varias veces y ahora se encargaban de alistar todo para volver cada uno a sus respectivas casas.

El staff comenzaba con los trabajos de desmantelar el escenario y etcéteras que al peliteñido realmente no le importaban demasiado, especialmente cuando entra al camerino y descubre esas cuatro llamadas perdidas de parte de cierto ratón desesperado que últimamente anda celoso hasta del aire que respira.

Se toma su tiempo para quitarse la ropa que también usara para grabar parte de su último video clip y se viste con un conjunto más cómodo porque sabe que seguramente los bailarines le invitarán a salir a celebrar con ellos, ¿y cómo negarse? Es su segundo álbum como solista después de todo. Los jeans ajustados van en conjunto con aquella camiseta estampada que luego cubre con una chaqueta negra, termina de arreglarse el cabello y se pone algunos de sus accesorios, listo para salir.

El timbrar de su teléfono, con ese tono particular que resuena cada vez que es el pelinegro quien lo llama, lo distrae de la ‘ardua’ labor que es mirarse al espejo y no puede evitar esa sonrisa cristalina que se dibuja veloz en sus rosados labios.

Incluso se permite unos momentos para "decidir" si contestarle o no. El tono deja de escucharse repentinamente y él casi se siente culpable. Se muerde el labio y soltando una risita nerviosa se dispone a devolver la llamada, pero antes de conseguirlo un texto aparece en su pantalla.

- Sé que sigues donde los demás, baby; pero te advierto que esta noche no serás de nadie más que mío.

Junsu sintió su corazón ir de prisa apenas terminó de leer el breve mensaje. Jura que Yoochun ha sonreído divertidísimo mientras lo escribía y que advirtió por anticipado su sonrojo y la cantidad de teorías encadenadas a este 'prometido' secuestro.

Decide seguirle el juego y aprovecha para provocarle; repentinamente se le hace más divertido que su novio aparezca cuando menos se lo espera y le ataque con esos besos mezclados en pasión, desesperación y amor sobre todo.

Teclea velozmente y envía un mensaje en respuesta, saliendo a buscar a los bailarines para poder irse con ellos en la misma van.

“Voy de salida~ Encuéntrame si puedes”

Las pupilas del pelinegro leen las letras en la pantalla y un gruñido inconforme escapa de sus labios, pero era de esperarse que algo así sucediera, sobre todo porque ahora su Junsu se pasea con ese aire sexy y seductor que hasta con sus palabras le provoca. Claro que a fin de cuentas, el es el único que puede derribar todas esas facetas y quedarse con ese adorable e inocente delfín que es realmente.

Yoochun se dispuso a salir de su departamento al instante. No le tiene suficiente confianza a ninguno de los bailarines de su novio como para presionarlos de saber su paradero, pero a situaciones extremas.

Junsu iba todo risas con sus amigos, pero veía a uno de ellos enviando textos y mirándole divertido de soslayo, luego le indicó algo en voz baja al conductor y la van tomó otra dirección. Cinco minutos después pararon en una gasolinera para abastecerse -al peliteñido le pareció extraño, pero distraído con los otros no prestó demasiada atención-, y luego cuando volvieron a ponerse en marcha, Junsu se preguntó desde cuándo quien conduce usa gafas y gorra. Pero una vez más sus análisis quedaron en segundo plano por ir conversando con los demás.

Cuando llegaron a su destino, algún restaurante para cenar y convivir, por alguna razón Junsu olvidó su móvil en la van y tuvo que dar media vuelta antes siquiera de llegar a entrar al restaurante. Cuando subió buscando su preciado móvil -que contemplaba recibir más mensajitos de su celosillo novio-, las puertas fueron cerradas con el seguro automático y la van puesta en marcha.

- Pero qué...

- Te lo dije baby... - Junsu reconoció la voz de su novio. Miró al frente y descubrió efectivamente al pelinegro conduciendo, sonriendo divertido en el reflejo del retrovisor.

-¡¡Yah!! ¡¡Park Yoochun!!- renegó pucheroso, casi lanzándose detrás del asiento del conductor para reprocharle más de cerca –¡¡No es divertido cuando lo haces tan rápido!!- se queja cruzado de brazos y resopla desordenando esos mechones que le caen sobre la frente.

-Mi idea era no dejar que salieras con tus amigos, pero admito que me ganaste por algunos minutos. De todas formas, estaba fuera del plan que llegaras a algún lugar y te quedaras con ellos- sonríe orgulloso de su estrategia e incluso se relaja sobre el asiento, permitiéndose conducir con una sola mano.

-Estás secuestrándome y te das el lujo de verte genial mientras conduces- murmura el menor por lo bajo, volviendo a resoplar con las mejillas coloradas esta vez. Quién le manda a su novio a verse tan atractivo justo cuando él está esforzándose por hacerse el resentido…

- ¿Has dicho algo? - Cuestiona el pelinegro como si no le hubiese escuchado, pero consciente del halago de su novio.

- No he dicho nada, ratón feo - Espeta entonces con las mejillas infladas, cruzándose de brazos y dejándose caer ruidosamente contra el respaldo del asiento.

- Por un momento creí que mi siempre lindo y sexy novio se pondría a hacer uno de sus típicos berrinches... - Sonríe todavía divertido, doblando a la derecha y notando la mirada curiosa del peliteñido al captar que desconoce aquél camino que han tomado.

- ¡No soy taaan berrinchudo, Chun! - Refunfuña no menos pucheroso que hace minutos desde que supo que su novio le 'secuestraba' - A dónde vamos, Chunnie?

-No voy a decirte baby. Se supone que estoy secuestrándote, todo perdería sentido si te lo hiciera saber~-

Y la contentura del mayor incluso llega a descolocar un poco al peliteñido. ¡Pero no puede evitarlo!  Apenas van a ser las ocho de la noche y ya tiene a su delfincito de agua dulce solo para él, lo cual significan horas y horas de amor desenfrenado porque está seguro que el sueño le entrará recién a golpe de tres de la mañana.

-¡¡No sonrías así mientras me miras!!- chilló el menor, cohibido por esa mirada y esa sonrisa lasciva que le regala su novio mientras le ve por el retrovisor. Inconscientemente se cubre el torso con los brazos, como si de hecho Yoochun le estuviera desnudando con la mirada.

-Tú culpa por ser tan sexy…-

-¡Pervertido!-

-Me lo dices a mí y fuiste tú quien en plena grabación para tu MV comenzaste a mover las caderas sobre esa cama- acusa y logra encender de nuevo el rostro de su novio, después de todo ya han hablado sobre eso y sabe a la perfección en quien estuvo pensando mientras esos movimientos se apoderaron de su cuerpo.

- ¡Pero estaba completamente vestido, y solo! - Le chilló más que avergonzado, recordando muy a su pesar que de una forma u otra, Yoochun terminaba colándose en sus pensamientos con cada cosa que hacía.

- Ahora también estás vestido y de todas maneras te cubres como si no...

- Sabes que es por la forma en que me miras~

- Te miro como provocas que lo haga, baby - Aclara y le guiña el ojo coqueteando deliberadamente con el menor, sabiendo que sus sonrojos siempre pueden ir más y más en aumento... - En serio Junsu ah, cómo rayos haces para ser tan malditamente sensual un momento y una total dulzura al minuto siguiente.

- No sé~ así soy ya. Y no me distraigas, dime a dónde vamos Chunnie~

- Ya te dije que no, qué chiste tendría secuestrarte si te cuento mis 'malévolos' planes... - la pícara sonrisa del pelinegro solo atrajo más pucheros y sonrojos de parte de su novio... - Ya estamos por llegar.

Una de las manos del pianista rebusca algo en uno de sus bolsillos cuando se detienen a la altura de un semáforo, extendiéndoselo al menor apenas lo encuentra.

-Cúbrete los ojos- pide atento al cruce de calles para girar en una de las esquinas mientras el peliteñido extiende la tela negra sobre sus manos.

-¿Hablas en serio?- pregunta incrédulo, su novio y secuestrador le pedía que se vendara los ojos.

-O lo haces tú, o me estaciono y lo hago yo; solo te advierto que no me hago responsable si terminas desnudo en el proceso- sonríe mirándole de soslayo por el espejo, soltando unas cuantas risas cuando Junsu le frunce el ceño y se apresura en acomodar la tela sobre sus ojos.

Llegar finalmente a aquel lujoso hotel solo tomó unos cuantos minutos; la suite presidencial les esperaba en el último piso, la cama matrimonial con aquel cubrecama aleopardado y esas almohadas que hace conjunto en todos dorados para simular lo mejor posible la escena del videoclip. Un Jacuzzi en la terraza –porque se le hacía más sexy que una piscina- y las infaltables velas encendidas que le daban ese toque intimo y romántico.

Yoochun guió al menor por el lobby del edificio mientras oía las quejas queditas del delfín reprochándole por si alguien les fuera a mirar raro.

- Lo tengo todo bajo control, baby; sospecho que te gusta quejarte porque esperas que te mime... - Le dice al oído con voz sugerente, aprovechando que va a sus espaldas guiándole hasta aquella habitación que hoy será su lecho de amor y guardará entre sus paredes los preciados secretos de su relación.

- No le habrás coqueteado a nadie para mantener 'todo bajo control', verdad Chunnie? - Celos se deslizan en el tono de su voz. Gesto que inflama el ego del pelinegro haciéndole sonreír todavía más confiado y en dominio de todo este asunto.

- Eres tú quien rompe corazones y produce taquicardias alrededor del mundo con tu MV ¿y me acusas a mí de 'portarme mal'? Te desconozco baby~ - Francamente divertido por las reacciones de su novio, el pelinegro les hace entrar en el ascensor, aprovechándose una vez más de la momentánea ceguera de su novio y acorralándole contra el muro de metal para acercarse con intención de besarle.

Junsu siente la cercanía del mayor cuando sus alientos chocan y un escalofrío le recorre de pies a cabeza.

-Nnhg~- gimotea girando el rostro hacia un lado, culpando a esa venda sobre sus ojos que le pone nervioso porque le impide ver lo que sucede –Si me besas pasarás de ser secuestrador a violador…- deja escapar ese tono entre avergonzado y pucheroso antes de jadear quedito cuando los gruesos labios del pelinegro atacan deliberadamente la piel de su cuello.

-No vas a detenerme con eso- ríe escondiéndose en la curva de su hombro y le ciñe a su cuerpo, abrazándole de la cintura para luego descender y toquetear a su antojo esa ‘S line’ que le vuelve loco –Sabes que me importa muy poco convertirme en violador si es solo contigo-

El carmín vuelve a arrebolarse en sus mejillas y solo bastan aquellos segundos de distracción para que sus delgados labios sean atacados por esa boca gruesa que entre caricias desesperadas le roba un beso hambriento y deseoso de mucho más. Yoochun le lame los labios, se abre espacio entre ellos para profanar a su gusto la húmeda cavidad y se encuentra con su igual al instante, chocando y resbalando contra ese músculo, un tanto más tímido, pero que responde con la misma intensidad.

Junsu siente de pronto, sumido en aquel beso, aquel miembro endurecido clavársele contra la pelvis, asumiendo de inmediato que sí, Yoochun está deseoso de hacerle el amor.

- El ascensor, Chun... - Jadea apenas con un respiro cuando el pelinegro se ha apartado también en busca de un poco de aliento y continuar con aquellos húmedos besos... - Nos verán.

- ¿Tengo que recordarte que lo tengo bajo control? - Su pregunta suena más a afirmación y su cuerpo busca incluso más contacto con el de su novio.

Pero entonces recuerda que tiene todo un plan, que hacerle el amor le exige un poco más de paciencia y autocontrol, ¡y eso ya es mucho pedirle a él! Que su cuerpo ya arde de necesidad y su cerebro colapsa de deseo por esa intimidad fogosa fundido con su novio. Yoochun espabila todo rastro de ansiedad por arrancarle la ropa y detener el ascensor a medio camino para tomar a su novio ahí mismo, lame un trocito de piel en la curvatura de su cuello y aprovechando su distracción enganchado en los estremecimientos que su lengua y labios le producen, toma sus muñecas y alzándolas por sobre su cabeza consigue inmovilizarlas con unas esposas.

-¿¡De donde sacas tantas cosas extrañas!?- crea un pequeño berrinche al sentirse preso y jalonea entre sus muñecas las cadenas que ahora le mantienen a merced de su… novio violador.

El pelinegro observa de reojo el numerito que le indica cuantos pisos faltan para llegar a la suite y se apresura en profanar una última vez esos labios que, por un lado se fruncen en reproche, pero por otro le reciben con gusto.

-Ya casi llegamos babe~- informa apartándose lo suficiente como para mirarle de pies a cabeza, con los mechones oscuros despeinados, la respiración agitada y ese innegable bulto en la entrepierna que, como el suyo, comienza a sobresalir entre la ropa –Vamos a jugar un rato, ¿si?- ofrece con una sonrisa traviesa, bajando las manos aún alzadas del menor para jalarle fuera del ascensor apenas este se detiene.

-En cualquier otra situación me hubiera emocionado al escucharte decir ‘jugar’… pero ahora me muero de nervios- se queja con un puchero en los labios y respinga cuando Yoochun vuelve a guiarle por la espalda, abrazándole la cintura, respirándole sobre el cuello y ahora, inevitablemente, haciéndole sentir lo excitado que se encuentra justo sobre su trasero.

- ¿Nervios? - Susurra contra su cuello mientras andan por el pasillo rumbo a su habitación, tentado de continuar besándole ahí donde la nívea piel le embriaga con su aroma... - Baby, te estoy secuestrando para castigarte por tenerme tanto esperando por ti, y si te "violo" -Enfatiza su tono bromista como pícaro al respecto arrancándole otro jadeo a su novio- Te aseguro que va a gustarte tanto que no querrás que te libere nunca.

Yoochun promete y Junsu sabe que no tiene argumento alguno para negarse a sus palabras ni a sus obvias fantasías. Asiente por toda respuesta y se deja hacer casi sumisamente cuando el pelinegro le empotró contra lo que -adivina- es la puerta de la suite. Park respiró ansioso otra vez contra sus labios, Kim sintió el ardor de sus mejillas y el calor en su bajo vientre; algo en toda esta situación de cautiverio le ponía y hacía galopar su corazón a mil por hora.

Se dejó entonces envolver una vez más por los deseos silenciosos del mayor permitiéndole apresar no solo su cuerpo sino también sus labios, devorándole casi como si no hubiese un mañana para su pasión desenfrenada. A Junsu le estorbaban las esposas y tiraba inconscientemente de ellas buscando el libre movimiento de sus manos para dejarlas viajar por el cuerpo de Yoochun, y sin embargo al mismo tiempo esta sensación de adrenalina le hacía disfrutar de un modo diferente cada roce húmedo de labios y lengua.

Separándose apenas lo suficiente del delgado y caliente cuerpo del menor, Yoochun deslizó la tarjeta en el sistema de acceso a la suite.

Empujó la puerta aún presionando al peliteñido entre su cuerpo y la madera, volviéndole a encerrar contra ella una vez que logró cerrarla y tiró por algún lado la tarjeta, seguida por su chaqueta.

-¿Qué vas a hacerme Yoochun?- pregunta entre expectante y preocupado, revolviendo las piernas cuando siente la anatomía de su novio volverse a acomodar contra la suya – ¡Nhh!- respinga ante ese ligero choque que el pelinegro genera a propósito en sus caderas y se le colorea el rostro cuando oye esa risa socarrona demasiado cerca.

-Me encanta cuando te tengo así, avergonzado hasta la última hebra de tu cabello- susurra contra los finos labios, rozándolos en besos cortos.

Los brazos aún esposados del menor se abren paso hacia arriba, anclándose tras el cuello del pelinegro, atrayéndole para retomar los besos apasionados de hace unos minutos; logrando que Yoochun pierda el hilo de sus pensamientos y sea apenas consciente de que tiene un plan y quiere seguirlo al pie de la letra.

Yoochun consigue sobreponerse a las ganas que tiene de simplemente lanzar a su novio contra el muro, deshacerse de sus jeans y penetrarle rápidamente para liberar su esencia dentro de aquella comprimida y deliciosa cavidad. El pelinegro gimoteó inconscientemente tras haber formado aquella imagen en su cabeza.

- Eres tan jodidamente violable - Aseguró con voz ronca.

- Chun, no digas esas cosas~ - El peliteñido rezongó con un mohín de vergüenza y disgusto.

- No se me da mentir, y menos cuando no tengo cabeza más que para pensar en cómo hacerte el amor. Que por cierto... - El mayor sonrió con un dejo de diversión, desanclando las manos de su novio de su cuello... - No es momento de que mi cautivo delfincillo tome decisiones por su propia cuenta.

- Q-qué...

Pero Junsu perdió posibilidad de muchas cosas, entre ellas hilar adecuadamente los hechos. El caso es que está ahí, acostado en aquella amplísima cama adoselada de cuyos barrotes cuelgan tiras de seda semitransparente que hondea apenas perceptiblemente por el aire que se cuela de los amplios ventanales que dan al balcón.

El cubrecama es tinto, los almohadones y cojines en diversos tonos de dorado ocupan la cabecera de metal que resalta en aquel juego de colores. Las manos del peliteñido han sido esposadas una a cada lado, sus piernas son libres pero inmóviles permanecen por la prisión de las de su novio que sentado sobre su regazo le mira hambriento de todo su ser. Y sin embargo, pese a esta situación de cautiverio Junsu no tiene miedo, salvo la inquietud de saber cuáles serán esta noche los límites de su novio.

-¡Mmh! ¡Chuun!- jadea al sentir los dedos del pianista desabrochándole los jeans; pero no hace más, no los baja ni continúa tocando aquella zona y se desespera en cierta medida por seguir con los ojos cubiertos y no poder anticipar el siguiente movimiento de su novio –Quítame la venda de los ojooos~- pide en un puchero, resoplando cuando mueve las manos y recuerda que están encadenadas a la cama.

-Aún no Junsu ah…- casi canturrea travieso, delineando con sus manos los costados del delgado torso del peliteñido, arrancándole suaves jadeos y gemidos queditos que le ponen más a tono, si es que eso es siquiera posible.

Las yemas de los dedos de Yoochun tantean cada lugar que reconoce como sensible sobre la tela, se pasean por el vientre, subiendo hacia el pecho para presionar a su antojo esos montecitos que al instante se endurecen bajo su tacto.

-Yoochun~ Noo…- gimotea nervioso porque precisamente aquel trozo de tela que le cubre los ojos le obliga a agudizar todos sus demás sentidos y puede jurar que cada caricia que el pelinegro deje sobre su cuerpo le va a estremecer en placer por más efímera que sea.

- Shh~ mi lindo cautivo no tiene derecho a protestar... - Con aquella sonrisa traviesa de picardía pintada en los labios, Yoochun decide continuar con su extenuante exploración de ese cuerpo exquisito que reconoce de principio a fin y hasta el último recoveco, pero que hoy finge descubrir por primera vez.

-Pero Chunnie~ - El menor lanza todo su arsenal de pucheros, esperando que aquellas tiernas armas ablanden a su novio y franquear sus defensas.

- Sin peros, baby; o tendré que amordazarte también... - Amenaza con suficiente seriedad como para que su tierno y sexy novio lo tome en cuenta, pero todavía con suficiente suavidad para que sepa que esto es parte del juego y espera su cooperación.

-Babo…- balbucea remordiéndose los labios, sintiendo la tela de su camiseta alzarse mientras el cuerpo del pelinegro, que está sobre el suyo, retrocede a la par –Nnnh~- el aliento de Yoochun choca contra la nívea piel de su vientre y pronto son los labios gruesos los que se deslizan sobre su anatomía.

Le besa con parsimonia, quizás demasiada para gusto del menor y hasta el mismo pelinegro, pero quiere probarle completito, quiere hacerlo llegar hasta aquel punto en el que ya no pueda más y le pida entre gemidos desesperados que le haga el amor hasta partirlo en dos; quiere ‘aprovecharse’ de Junsu y su cuerpo sexy toda la noche, una y otra vez.

El mayor mordisquea la piel bajo su boca, colorea de rojizo algunas zonas cuando las succiona y deja una estela húmeda en su camino hacia el norte del torso ajeno. Con una de sus manos continúa alzando la tela de la camiseta, hasta que descubre esos pezones color canela que erguidos se le hacen agua a la boca.

-Deja de mirarme así…- oye la voz de Junsu murmurar apenas, nuevamente sonrojado hasta las orejas.

-Cómo sabes que te estoy mirando?- cuestiona con una sonrisa, dejando algunos besos justo en el centro del pecho de su peliteñido novio, esperando una respuesta antes de atacar esos manjares que le siguen llamando la atención.

-Porque te conozco a la perfección, pervertido…- explica esbozando una sonrisita avergonzada.

- Oh, así que me conoces baby... - El pelinegro señala con sorna, ladeando la sonrisa hasta casi dibujarse con auténtica perversión y por alguna razón (quizá el nivel de compenetración empática y emocional) el cuerpo bajo el suyo tiembla presa de emociones incomprensibles... - Y, según mi lindo cautivo, qué se supone que te haré ahora... - Cuestiona con altanería, resbalando las yemas de sus dedos por los costados del pecho hasta las axilas del menor trazando entonces con su lengua caminos improvisados de saliva sin llegar a enfocarse en los montecitos canela que erguidos continúan a la espera, y alrededor de los cuales la piel se ha erizado en muestra de nerviosismo y expectación.

- Pues... - Junsu traga hondo. Repentinamente su novio ha hecho algo que no esperaba (incluso en esta situación que le resulta novedosa pues nunca antes habían "jugado" así) y no poder mirarle a los ojos le resta facultad para advertir nada ahora.

- Pues... - Le insta a continuar, yendo en todas direcciones por su torso sin llegar a realizar esos movimientos que recién ahora en sus pensamientos le parecen predecibles.

Atender los pezones de su novio habría sido su actividad durante minutos antes que enfocarse en otra tarea. E incluso ahora pasar de largo por ellos le cuesta mucho autocontrol pues todo cuanto quiere es lamerlos y succionarlos, obtener de esa boquita rosada jadeos y gemidos que suspiren su nombre y le pidan por más.

-Nnh, Chun…- se queja frunciendo los labios, tensando los brazos cuando el músculo caliente se acerca peligrosamente a la piel canela y le hace estremecer, expectante de atenciones en aquel lugar; deja escapar un jadeo cuando el camino se desvía y la desesperación le obliga a revolver las piernas –Yoochuuun…- le llama pucheroso y oye esa risa ladina que no se hace esperar en respuesta.

-¿No estoy haciendo lo correcto?- continúa con sus preguntas y desliza sus manos cuesta abajo, jalando consigo los jeans del peliteñido hasta dejarlos a medio muslo, pero sin tocarle ni quitarle nada más.

-Noo~ Allí todavía…- murmura entre jadeos cuando siente la boca de su novio besarle bajo el ombligo; el cosquilleo en su pecho le insiste en que quiere las atenciones del pelinegro y le resulta demasiado vergonzoso admitírselo ahora que las cosas han tomado un rumbo inesperado.

-¿Donde?- susurra repentinamente muy cerca a sus labios, tanteando la piel con sus manos nuevamente – ¿Aquí?- pregunta acariciándole sobre las costillas con las yemas de los dedos, recibiendo una negación de cabeza por parte del menor – ¿Más arriba?- sonríe dejando un beso sobre su boca, atrapando ese gemido excitado que nace en la garganta del peliteñido cuando los pulgares de Yoochun rozan sus erguidos pezones.

Junsu siente cual si estuviese alzándose con alguna victoria. Ha conseguido de aquellos labios ese beso apasionado que lentamente ha dejado sobre su boca la estela húmeda y caliente de todo su deseo a flor de piel. Además, el tacto de los dedos de Yoochun le hacen estremecer incluso más fuerte que antes, llevar aquella tela sobre los ojos privándole de la vista, vaya que ha maximizado a sus otros sentidos. Las percepciones de su piel al sentir el calor del cuerpo del pelinegro tan cerca del suyo, haciendo estragos en su desprolijo cerebro; los tonos en la voz ronca, varonil y seductora que le eriza la piel y hace que su corazón galope peor que potro desbocado en una colina empinada; y ahí, tumbado sin demasiada posibilidad de participación esposado a los barrotes, incluso los aromas de su novio le hacen sentir demasiado expectante y excitado, su colonia, su champú, su sudor, su sexo erguido clavándosele descaradamente en la pelvis.

- Baby... - Su voz le arranca de tajo de aquellas sensaciones, sus dedos siguen torturando sus pezones rozándolos tan lenta y suavemente que quiere gritarle que haga más que eso, que necesita su lengua y sus labios... - Eres un cautivo muy callado y "sumiso"... -Hay picardía y travesura en su insinuación, y Junsu sabe que su rostro se ha enrojecido por completo cuando las palabras van acompañadas de esa caricia descarada que cae sobre su semidespierta erección.

-Ummh~- suspira con la respiración alterada, remordiéndose los labios antes de responder a la implicación de su novio – ¿N-no es eso normal acaso? Me has secuestrado y me traes todo nervioso…- informa jadeoso, sintiendo como los jeans terminan de abandonar su cuerpo – ¿No sería raro que te pida por más cuando supuestamente vas… a… ‘violarme’?- pregunta quedito, sonrojado cuál farolillo porque es consciente de que le encanta que su novio le haga el amor, así le cambien los términos y de vez en cuando le llamen ‘sexo’ o ‘violación’. Ambos se aman irremediablemente, así que sean las que sean las letras que conformen la palabra, saben que el sentimiento no va a cambiar.

-Mm… buen punto- sonríe convencido, besando la piel del cuello del peliteñido mientras su mano continúa frotándose contra la tela del bóxer que se ciñe cada vez más a ese creciente bulto –Pero quiero oírte gemir y gritar mi nombre muy fuerte, ok baby?-

-¡Ahh! Yoochuun~-

Ni siquiera le da tiempo a sonrojarse de nueva cuenta; el pelinegro ha cerrado sus labios sobre uno de los pezones color canela de Junsu y le ha hecho temblar de purito placer. Su lengua se enreda en ese trocito de piel erguida y le chupa a su antojo hasta arrancar esos gemidos agudos que le ponen a tono otro poco.

Los jadeos y gemidos que arrastran el nombre de Yoochun se suceden uno tras otro sin tregua, el pelinegro sonríe internamente tras su logro, aunque aún quiera más, mucho más de este hombre que se le entrega sin más demandas que la complicidad del sentimiento compartido. Su boca pasa entonces de un montecito a otro los llena de saliva y sopla de tanto en tanto sobre ellos produciéndolo todavía más espasmos de placer ante el contraste fresco que produce la humedad de sus lamidas y succiones contra la tibieza de su aliento cálido. Junsu revuelve las piernas y las manos, siente el roce metálico de las esposas ceñirse a su piel enrojeciéndole las muñecas.

- Tranquilo, te vas a lastimar... - Su novio susurra con serenidad, subiendo una vez más a sus labios dejando cortos besos, trepando por sus mejillas y pelo hasta los brazos y de ahí hasta las muñecas, mismas que lame con especial esmero cual si quisiera aliviar cualquier posible dolor.

- Quítalas, Chun. Prometo portarme bien... - Jadea y encorva la espalda elevando en el acto su pelvis y rozándose contra el cuerpo de su novio.

El pelinegro se toma unos cuantos segundos para pensarlo, quiere seguir jugando sobre el cuerpo de su baby, pero a la vez le desagrada que se lastime de aquella manera.

-No vas a quitarte la venda de los ojos- ordena buscando la pequeña llave plateada en uno de los bolsillos del pantalón que aún trae puesto –Voy a castigarte si lo haces babe- ‘amenaza’ con una sonrisa traviesa, besando cada una de las marcas rojizas que han pintado la piel de las muñecas del menor a la par que le desencadena de la cama.

-No lo haré~- asegura buscando con sus brazos libres una manera de enroscarse alrededor del cuello del mayor, pero antes de siquiera poder moverse, su camiseta abandona su torso y le deja solo en bóxers.

La carnosa boca de Yoochun le ataca sorpresivamente, siente como la lengua de su novio juguetea contra la suya robándole hasta el último resquicio de cordura; sus manos se aferran a los mechones azabache y tironea de ellos cada vez que el movimiento de sus cuerpos les obliga a rozar sus caderas.

Junsu recibe mordiscos contra sus labios y siente su cuerpo febril estremecerse por cada detalle, su entrepierna parece haber alcanzado el punto máximo de excitación tras tantas sensaciones trastocando sus sentidos.

- ¡Chun! - Gimotea en reclamo cuando su labio inferior es tironeado con un poco de fuerza.

- No te has portado bien... - Su novio sonríe, el peliteñido puede escucharle hacerlo e inconscientemente un puchero aflora en sus labios.

- ¿Por qué? No he hecho nada "prohibido"... - Suelta de nuevo su arsenal de pucheros pero no consigue más que ser apresado con fuerza contra el colchón.

- Tiras de mi cabello... - Excusa y sabe por demás que es absurdo, sin embargo de pronto es el pretexto perfecto para "castigarle"

- Ha sido sin querer~ Además es tu culpa por tenerme así.

- Así cómo, ¿mh? - El pelinegro delinea con sus dedos ese caminito de vello apenas perceptible que nace del ombligo y se pierde sensualmente en dirección al sur.

- Tan alterado... - Gimotea... - No sé qué harás a continuación y estoy muy... 'caliente'... - Murmura avergonzado.

Y por un momento, solo un segundo, Yoochun desea tener al Junsu seductor que su novio muestra en su nuevo video musical, que le baile así de coqueto y le mire con sonrisas sexys. Se encuentra tentado de doblegarse, de deshacerse de la ceguera de su novio y convertirse en un 'secuestrador' conmovido por su 'prisionero'.

El mayor admite que no puede apartarse de la adictiva boca del peliteñido, la cual para variar ya está rojiza e hinchada de tanto beso y así todo, eso solo le hace ver más sexy y provocativo. Gruñe inconscientemente sobre los labios ajenos al recordar a esa chica que también estuvo en partes de la escena de cama en el MV y en un solo movimiento se quita su propia camiseta antes de abrazarse al menor y rodar con él sobre el colchón para dejarle sobre su cuerpo.

Por inercia Junsu acomoda sus piernas a cada lado, sentándose a horcajadas sobre su novio mientras sus labios aún son profanados con lujuria.

-¡Mmh!- jadea al sentir las manos del mayor apretujarle el trasero sin tapujos y un escalofrío le recorre hasta el bajo vientre cuando oye esos gemidos roncos que Yoochun deja escapar al presionarle contra su pelvis.

-Descúbrete los ojos- dice aún cerca a su rostro, encontrándose instantáneamente con las orbes avellana cuando el peliteñido jala la tela hacia abajo y recupera la vista.
Su mirada recorre la habitación unos momentos; el parecido con aquel escenario en el que grabó parte de su video clip le hace sentir extraño por unos segundos… hasta que la posición en la que se encuentra y el recuerdo efímero de sus movimientos en el video hacen conexión en su cabeza y solo atina a sonrojarse hasta las orejas.

- ¿Ahora vienes a avergonzarte? - Yoochun sonríe divertido, aunque todavía sienta también ese ardor de celos en la boca del estómago. Hay cosas a las que acostumbrarse o hacerse a la idea de que sucederán, no resta el desagrado ni los celos.

- Pero Chunnie~ es muy, pero muy diferente, lo que hice para el MV y lo que estamos haciendo.... - Puchea pero al segundo, cuando su novio le acaricia los muslos y sigue camino hacia el centro hasta alcanzar la base de su virilidad acariciándole sinuosamente, decide dejarse llevar un poco más... - Además a ti te encanta como me muevo... - Sonríe coqueto y deja fluir nuevamente ese movimiento pélvico que hace jadear a ambos.

- Claro que me gusta, nghh... cuando te mueves para mí... - Le mira a los ojos y continúa estimulando la erección de su novio en tanto él sigue moviéndose de aquélla forma tan sugerente llegando a encontrar tortuoso pero placentero el roce aún con ropa de por medio, aumentando la excitación y las ganas de desnudar y ser desnudado.

-No querrás decir, cuando me muevo ‘sobre’ ti?- pregunta con esa sonrisita pícara que fluye natural cuando su faceta sexy comienza a tomar un poco de control; sus dedos buscan deshacerse del pantalón de su novio, pero apenas logra desabrochárselos se distrae de súbito por culpa de esa mano que se ha colado bajo sus bóxers para sujetar su hinchada entrepierna –Aaah~ ¡Yoochun!- gime arqueando la espalda al sentir la presión de los dedos de su novio sobre la punta de su hombría.

-Para mí, sobre mi…- repite acariciando la carne ardiente, masturbándole sin haberle quitado la última prenda aún – ¿Pero sabes que es lo que me gusta más?- cuestiona sin dejar de observar esos gestos cruzados en placer que se dibujan en el rostro del peliteñido con cada nuevo toque que deja en su cuerpo.

-¡Nnnh! ¿Qué es?- apenas responde curioso, buscando la mirada del pelinegro; estremeciéndose cuando llega a ahogarse en esos ojos ónix que brillan lujuriosos mientras recorre su cuerpo.

-Cuando me montas baby- responde lascivo; y con solo imaginarse la escena, le entrar renovadas ganas de arrancarle los bóxers y penetrarle de una buena vez.

Junsu se sonrojó -por qué cómo no hacerlo con esos ojos ónix devorándole lujuriosos- pero conservó entonces esa mezcla perfecta de timidez y sensualidad, con esa pequeña pero significativa sonrisa en cuya curvatura se dibuja la picardía que él también es perfectamente capaz de derrochar, inclinándose sobre el cuerpo del pelinegro para besarle profundamente, colando su lengua sin pudor alguno, siendo él quien arrancara jadeos amortiguados entre sus bocas fusionadas mientras Junsu deja caer su cadera presionándola directamente contra el pronunciado bulto de su novio.

Yoochun aprovechó la posición de su novio -mientras luchan entre besos por un dominio fugaz de pasión y fuego- para acariciarle y apretujarle el trasero a su antojo con ambas manos habiendo renunciado momentáneamente al calor y la textura del falo que estimulaba, deslizando el bóxer hacia abajo, descubriendo esos redondos y firmes glúteos en cuya piel tibia se dibujaron los trazos de sus dedos toscos marcando el ritmo de su deseo.

Junsu al sentir aquel trato se sintió un poco más ansioso y necesitado de la desnudez de su novio, del calor sofocante de su cuerpo.

Sin despegar sus labios, el peliteñido retoma la tarea de quitarle al mayor esos molestos pantalones y en medio de los besos fogosos jala la prenda con un toque de desesperación marcando sus movimientos. Yoochun le permite hacer lo que desee por unos instantes; le ayuda alzando la cadera para poder deslizar la tela con mayor facilidad y se estremece irremediablemente cuando la pelvis de su novio vuelve a encajar sobre la suya.

-Chun~ Tócame más- pide en algo parecido a un ronroneo sexy mientras repite aquel movimiento pélvico aún sentado a horcajadas sobre el pelinegro; una de sus manos se cierra en torno al grosor del falo de su novio, torturándole por estar haciéndolo sobre la tela de los bóxers.

El mayor siente como toda la sangre del cuerpo se le acumula en la extensión al sur de su anatomía, gime ronco y se remuerde los labios ‘intentando’ guardar la compostura suficiente para tenerle piedad a la ropa interior de su peliteñido novio y no rasgarla hasta dejarla hecha pedazos en el suelo. Aunque con el calor que trae encima y las ganas de violarse a su novio, no cree que el menor sea capaz de culparle por sus actos salvajes cuando es él mismo quien se los provoca.

La mano de Junsu subió y bajó lentamente, la palma estaba caliente y sudada por lo que el roce contra el hinchado miembro era más placentero para Yoochun, cuyos gemidos sonaban más y más elevados en potencia.

- ¡Fuck! - Gimió cuando el movimiento pélvico realizó esa onda circular que le hizo sentir mucho más acalorado... - Jugaste demasiado con fuego, baby... - Dijo con lujuria, empujándole bruscamente contra el colchón y arrancándole finalmente los bóxers, prenda a la que le siguieron sus ropas también, quedando finalmente desnudos.

Gemidos ahogados murieron entre besos fogosos, caricias apasionadas y esa fricción de caderas que aumentó la libido a cifras estratosféricas, era imposible que el ambiente se caldeara más.

- Nghh Chun... ¿no querías que te ahh montara? - El menor sonrió coqueto, colando otra vez la mano entre sus cuerpos alcanzando el falo caliente de su novio... - Quiero 'esto' dentro de mí~ - ronroneó sugestivamente...

-¿Lo quieres?- repite separándole las piernas al peliteñido para luego acomodar una de ellas sobre su hombro y dejarlas en ángulo –¿Qué tan profundo?- cuestiona dejando escapar ese tono lujurioso entre sus labios mientras aparta los dedos de su novio y desliza la punta de su erección sobre la piel rosácea de la ceñida intimidad.

-¡Ahh! Chunnie~- jadea aún sonriente, arqueando la espalda involuntariamente cuando el pelinegro desciende con sus labios gruesos a besar uno de sus pezones sin dejar de frotarse contra su anillo –Mmh… Dámelo~ Hasta el fondo… rápido~- gimotea en medio de un espasmo; que la lengua de Yoochun está haciendo de las suyas en su pecho y esa fricción morbosa combinada con los niveles de calor le está volviendo completamente loco.

-Sabes que nhh aún soy el secuestrador, ¿no?- sigue torturándole divertido, sonriendo más amplio cuando presiona la hinchada punta de su hombría en la estrecha entrada solo para hacerse un pequeño espacio y luego salir recibiendo reproches por parte de ese excitado Junsu que tiembla bajo su cuerpo –Qué pasa baby? ¿No te gusta ‘solo la puntita’?-

-¡¡Mmhg!! ¡¡Park Yoochun!!-

Junsu quiere gritarle y golpearle por atreverse a tenerle en tal estado y disfrutar torturándole de aquella manera, pero todo cuanto puede hacer es anclar sus manos en el trasero de su novio e intentar empujar contra su propio cuerpo buscando la profunda penetración.

- Eres tan sexy así de desesperado, baby... - Yoochun sonríe más que gustoso por la actitud del menor.

Se ancla con las rodillas sobre el colchón impidiéndole al peliteñido llegar a conseguir que vaya más allá dentro de su cavidad. Junsu gimotea de nuevo y exige que le demuestre por qué es su "macho alpha", pero una vez más el pelinegro se niega, hace su voluntad -así aquello lo tenga a él también al borde de la locura- y juega a meter y sacar la punta de su erección de aquel espacio tan íntimo de su novio.

- Chunnie~ nghh por favor~ - El peliteñido recurre entonces a su lado dulce, a esa carita de ángel y su mirada tierna, alargando una de sus manos para alcanzar aquella zona en la anatomía del mayor.

Junsu ha cogido una vez más entre sus manos el tronco de Yoochun, acaricia la extensión ya que sigue siendo únicamente la punta la que se desliza en su interior; alcanza los testículos y los acaricia con su caliente mano buscando llevarle también a sus propios límites, encenderlo a tal punto que el pelinegro se comporte como ese "chico malo" en que un "secuestrador" debe convertirse.

Se remuerde los rosados labios mientras sus mejillas se tinturan otro poco de carmín y aprovecha para mirarle avergonzado, sabiendo que está dando justo en el clavo con cada una de sus acciones después de oír ese gemido ronco que Yoochun suelta mientras sigue masturbándole con sus manos.

-¡Ahnng! ¡Junsu!- El menor logra arrancarle un gemido alterado cuando decide mover la pelvis para seguir buscando más contacto. El pelinegro ha estado conteniéndose desde hace bastante rato y la cordura amenaza con esfumarse de un segundo a otro, especialmente ahora, observando a ese Junsu sonrojado que le pide perderse en su interior.

-Yoochunnie~- gime quedito cuando el mayor presiona otro poco en su entrada, se siente tan estrecho que le sofoca de una manera deliciosa –Chunnie, por favor~- pide nuevamente, haciendo el ademán con una de sus piernas para enroscarla en la cadera de su novio.

-Te estás portando mal, babe- le riñe agachándose lo suficiente como para poder besarle los labios hasta volvérselos a humedecer –¿Vas a seguir provocándome así?- cuestiona divertido, dejando que Junsu se aferre a su cuello con ambos brazos –Voy a darte duro baby- advierte en un susurro, buscando esa mano que aún sujeta su hombría para apartarla y entrelazar sus dedos; mientras que lleva la contraria a su boca y llena los dedos de saliva para poder lubricar la estrecha intimidad y su propio falo.

El pelinegro estaba rayando el límite de su autocontrol, es consciente que una vez dentro de su novio es capaz de perder los estribos y no quedará ni un solo resquicio de cordura hasta que haya pasado el orgasmo. Y es entonces que oye la voz excitada del menor y todo se va por la borda; ese ‘fuck me’ con tono impaciente le ha sonado a gloria y a mandado a la mismísima mierda cualquier idea cuerda y condescendiente en su cabeza. Va a ‘violarse’ a su novio ; duro, rápido y profundo, hasta hacerlo gritar.

En el olvido queda cualquier intención de prepararle, Yoochun se aparta y se acomoda mejor entre las piernas de Junsu, mantienen sus manos entrelazadas como único rasgo de ternura, mientras con su virilidad perfilada en la comprimida entrada le advierte con la mirada llena de pasión a su novio lo que vendrá. El peliteñido toma aire y anclado al cuello de su novio cierra fuertemente los ojos al tiempo que siente se sofoca y le tiemblan las piernas a la vez que siente un intenso calor estallar por todo su cuerpo.

El pelinegro ha penetrado de una, tan rápido que incluso él se sintió sofocado por aquellas paredes comprimidas que rodean su hombría. El gemido ronco que nace de su garganta se contrapone con el agudo gimoteo del peliteñido, siente una punzada de culpa cuando advierte el palpitar -quizá dolorosa- de la cavidad que lo apresa, la carne apretada, caliente y húmeda le hace sentir de una forma indescriptible toda esa excitación que se le agolpa en la pelvis y le insta a moverse. Al diablo las preocupaciones, Junsu le pide que siga...

- No te detengas ahora, Chun... - Gimoteó extasiado como sofocado, nublado en placer. El ardor de su intimidad no tenía punto de comparación con esas oleadas de calor que parecía le harían perder la cordura.

-Aahrg, mierda~- se queja entre gruñidos ahogados cuando empieza a embestir el febril cuerpo de su novio; el ardiente interior del menor se ciñe y presiona el hinchado falo, le asfixia en placer invitándole a hundirse más profundo en aquel estrecho pero acogedor lugar. Yoochun deja chocar su pelvis contra el trasero del peliteñido, le sujeta fuerte de la cadera y deja las marcas de sus dedos en la nívea piel mientras siente como las uñas del menor le raspan a la altura de los omóplatos.

-¡Más rápido! Rápido~ Mhh- Junsu gimotea con los ojos entrecerrados, relamiéndose los labios entre jadeos antes de abrir la boca y dejar escapar uno que otro gemido con mayor volumen; el pelinegro se pierde dentro de su cuerpo con tal fuerza que en cada una de las estocadas se frota deliciosamente contra su próstata, y puede jurar que va a correrse más de una vez si sigue con ese ritmo –Ahh Yoochun~- respinga al sentir como el pelinegro se aparta de su pecho, sin apartar sus caderas y tomándole de las manos para entrelazarlas nuevamente, para quedar arrodillado sobre el colchón y poder observar esa perfecta y sexy anatomía que se retuerce en placer bajo sus embestidas.

Las pupilas del pelinegro recorren con lujuria ese cuerpo que le invita a pecar diariamente, jala de las manos al menor para atraerle a su pelvis en cada nuevo choque manteniendo aquella posición; sonriendo cuando Junsu pronuncia su nombre en voz aguda y le provoca otro poco, haciéndole buscar una nueva pose.

Resulta sencillo entonces simplemente dejarse ir hacia atrás. Yoochun sabe lo que quiere, y cómo Junsu disfruta tomando control. Así es como queda nuevamente tumbado sobre el colchón, con las piernas flexionadas para que así en cada movimiento de Junsu su falo se siga enterrando profundamente en su intimidad.

- ¡Amhh Chun! - Gimió extasiado, retomando esos movimientos pélvicos circulares mientras se mantiene abajo, sintiendo cómo el miembro del pelinegro se remueve en su interior sin dejar de tocar ni un instante ese punto sumamente placentero que le hace ver incluso medio borroso.

- Monta, baby... - Ordena con voz ronca, presionando la piel de sus muslos y gimiendo alto cuando el peliteñido hizo caso comenzando a subir y bajar.

Dejaba caer su pelvis con fuerza, cogiendo rápido el ritmo que tanto le gusta, sintiendo la potente erección de Yoochun entrando hondo y golpeando su punto sensible haciéndole jadear alterado.

-Mmmhg~ ¡Yoochuuun!- casi chilla con voz aguda, respirando laboriosamente luego de aquella descarga eléctrica que le ha sacudido desde el punto más receptible de su anatomía hasta los dedos de las manos y los pies –Ahh, voy a… nhh~- intenta advertir en vano. Sabe a la perfección que Yoochun no va a parar aunque llegue al orgasmo.

Yoochun presiona con sus dedos la piel de las piernas ajenas, sube por los muslos y se ancla a las caderas para ayudarle con ese rebote incesante que ejerce sobre su pelvis; dirige ambas manos a los redondos glúteos, los apretuja y tironea de ellos para hacerse más espacio cada vez que Junsu desciende y traga su hombría, en incluso se atreve a pellizcarlos suavemente antes de dejarle un par de nalgadas, no tan rudas, pero lo suficiente como para hacerle estremecer.

-Oh fuck~- el pelinegro jadea cuando la intimidad de Junsu se comprime cada vez que un escalofrío le recorre y a sabiendas de que está a pocos segundos del clímax, busca con una de sus manos esa erección desatendida, pero ansiosa por sus caricias.

-¡Chunnie noo~~!- apenas gimotea el peliteñido, aferrándose con dedos y uñas a los costados de su novio mientras su semen se dispara irrefrenable sobre el torso y parte del cuello del mayor.

-No pares Baby, no pares- insiste sin dejar de masturbarle, ayudándole con la mano contraria a mantener el ritmo de su cabalgata.

Junsu siente los espasmos de su orgasmo correrle de pies a cabeza, al mismo tiempo todavía siente renovadas oleadas de placer sacudir su cuerpo por cada una de aquellas estocadas salvajes, profundas y veloces. Cada una tan deliciosa como la anterior. Y lo sabe, puede sentir las contracciones de su anillo comprimiendo la erección del pelinegro, le asfixia al borde de la locura y saber que tiene este poder sobre él solo incentiva su libido.

- N-no Chun... no me toques ahhh así... - Gimotea sudoroso, con todos sus signos vitales disparados por esa mano que tampoco ha dejado de estimularle, notando cómo otra vez su virilidad se hincha sintiéndose tan febril que podría colapsar.

- Vamos baby, ¡nghh! Sabes que... está cerca... - Gime con él y entierra sus dedos en los redondos glúteos cuando siente ese calor concentrarse en su bajo vientre.

La cabalgata de Junsu no frena aunque se vuelve irregular, Yoochun le observa embelesado. Su novio en los límites de su excitación, sudoroso, sonrojado y al borde de otro orgasmo es la imagen más erótica posible de presenciar. Y es lo que más le arrastra a su propio éxtasis.

-¡Chunnie! Ahh~ Chunnie~- la voz del peliteñido resuena en la habitación, se mezcla con los jadeos y las respiraciones pesadas que acompañan a ese chasquido provocado por sus caderas en movimiento.

Ambas miradas se encuentran en medio del ardor que envuelve sus cuerpos; los estremecimientos comienzan a correr sobre sus pieles y saben que están muy cerca al inminente final.

Yoochun se sienta sobre el colchón en cuestión de segundos, atrae al menor entre sus brazos y con ambas manos le sujeta el trasero para ayudarle a moverse hacia adelante y detrás, llegando profundo y certero hasta ese lugar en su estrecho interior que le hace vibrar con renovadas ganas.

-Mmmh~ ¡Ah!  Ahh~- Junsu gimotea y se abraza con fuerza al cuello de su novio, presionándose a él lo más cerca que puede para estimular su erección apresada entre ambos cuerpos.

-Oh my god, baby~- balbucea con los sentidos nublados, su mente colapsa en mil y un fuegos artificiales que se reparten por cada ínfimo lugar de su anatomía cada vez que la intimidad del peliteñido se ciñe a su falo -¡Ahh fuck!- gime alto y ronco cuando el menor alcanza el orgasmo por segunda vez e inconscientemente le araña la espalda mientras se abraza con más fuerza.

El sofoco es de tal magnitud que no advierte la velocidad con la que llega al clímax, el tiempo se detiene unos momentos y las corrientes de placer que nacen en su bajo vientre se dispersan en oleadas por todo su cuerpo; obligándole a llenar con su esencia la estrecha cavidad que aún le rodea.

Y se quedan entonces ahí, en medio de la cama desordenada de almohadones y sábanas impregnadas de su sudor y el aroma de sus sexos, abrazados con la respiración intermitente y los espasmos retirándose lentamente, mientras sus cuerpos recobran la normalidad de todos sus signos vitales y los sentidos les dan para registrar algo más que el sopor del clímax.

Junsu es el primero en apartarse del escondite que había encontrado en el cuello de su novio para "reposar" el orgasmo, deja caer su frente sobre la del pelinegro y sonriendo agotado desliza sus labios por la mejilla hasta sus labios, comenzando a besarle despacio, recibiendo la ternura que no rebosara antes mientras se entregaban apasionadamente. Yoochun le acaricia la espalda subiendo por la espina dorsal, su otra mano se asió a la nuca del menor para no dejarle escapar. Parecía como si no fuese suficiente nunca, como si toda su vida pudiera estar pegado a esos dulces labios rosados que tibios y delicados le devuelven una belleza sinigual.

- Incredible... - Susurra el pelinegro, medio perdido en el mar de sentimientos que su chico ha asentado en su corazón y más allá en su alma misma.

Junsu sonrió emocionado. Escuchar el título de su reciente trabajo en labios de Yoochun simplemente le llenaba de júbilo. Quiso responderle algo, algo que pudiese extraer justamente de esas canciones que ahora eran su todo, pero no sabía qué, y realmente quería hacerlo. Era el momento y el ambiente perfecto, ahí, sentado en el regazo del amor de su vida, sintiendo aún sus anatomías unidas, el calor de sus cuerpos pegados, el amor de sus besos pausados.

-I want to wake you up every morning~ Walk with you home every day~- deja fluir la letra en inglés con su melodiosa voz y sonriente continua, esperando que su novio adivine de que canción lo ha sacado -I want to hold your hand, want to hug you, want to kiss you~- y con la última frase topa sus labios nuevamente sobre los más gruesos, siendo correspondido al instante.

Yoochun se toma unos segundos para ubicar la canción y melodía correcta; atrae al menor entre sus brazos para ambos terminar recostados sobre la cama sin haber interrumpido la cercanía, ni ese abrazo que les mantiene unidos.

-Mm… ¿“I’m confessing now”?- cuestiona perdiéndose en esos ojos avellana que le observan con un brillo divertido, Junsu asiente con la cabeza, sonriendo lindamente antes de estirarse hacia la boca del mayor para besarle corto de nuevo -Cántamela en coreano- pide Yoochun en un susurro apenas sus labios se separan, pero la distancia se mantiene intacta.

-Quería presumirte mi inglés- puchea también en voz bajita, que con la cercanía ya no es necesario alzar el tono; además de que les encanta hablarse así, sumergidos en esa burbuja de romanticismo que solo les pertenece a los dos.

-Baby, creo que voy a secuestrarte más seguido…- el pelinegro ríe quedito y esconde el rostro en la curva del cuello de su novio, dejándole unos cuantos besos sobre la piel.

-¡Chunnie! ¿Y ahora por qué?-

-Porque te amo- confiesa como si fuera la primera vez que aquellas palabras salen de sus labios mientras se aferra receloso a ese cuerpo que le comparte su tibieza -Te amo tanto, tanto, que me cuesta compartirte con el mundo… así que te quiero solo para mí-
Junsu suelta una risita avergonzada, sabiendo que el rojo de sus mejillas no se irá nunca mientras Yoochun le siga tratando así, con todo ese amor que le enamora cada día mucho más que aquel cuando se confesaron sus sentimientos.

- Yoochun ah, eres el pervertido más romántico de todo el mundo, y estoy feliz porque eres mío... - su voz murmurada con esa dulzura tan suya hace temblar el cuerpo del pelinegro de pura emoción... - Te amo tanto, que seguiré haciendo mi vida para siempre contigo.

Dos sonrisas enamoradas y un nuevo beso, uno cargado de todo ese sentimiento que a veces parece no les cabrá en el corazón.

Y saben que aquellas últimas palabras de Junsu llevan implícitas ese otro paso para el que su relación aguarda. Un juntos por siempre con sabor a matrimonio. Yoochun toma nota mental y se promete a sí mismo, sí, volver a secuestrarle y en una noche tan hermosa como esta, disponer de un anillo que les una en un lazo tan significativo como el que ya tienen.

Esa, es solo parte de la promesa del amor eterno que han realizado ya desde hace mucho, mucho tiempo.

FIN~

16 comentarios:

  1. Aaaaaaaa♥♥♥♥♥ Feliii♥
    Miles de gracias por la oportunidad de escribir juntas de nuevo♥ Eres increíble y jamás me cansaré de repetirtelo :') Cada día te admiro y te quiero más ;3; ♥♥♥ Aprovecho también para agradecerte de nuevo por haberme dado ánimos estos últimos días, que no han sido los mejores para mi, pero me has arrancado más de una sonrisa y aprecio muchísimo eso♥ Escribir contigo me ha despejado también de cualquier otro pensamiento que haya podido incomodarme además que me he divertido mucho con este par de sexys hermosos >w< ♥♥♥
    Gracias nuevamente♥ Te quiero muchoo♥♥

    P.D: Algún día llegaremos a nuestra colaboración 100♥ *^* xD

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  2. Owwwwwwwwwwwwwwwwww♥♥♥♥
    Otra vez termine llorando, creo que ya es costumbre en mi pero esas ultimas palabras de JunSu y esas sonrisas *suspira* Su amor es tan, tan grande que no tengo palabras.
    Por alguna razón a mitad del shot empezó a sonar No Reason en mi cabeza (Recientemente tengo un trauma con esa cancion xD) es decir la letra es demasiado SHGSDHSGDHGSHDGSHDGHSADGHS♥ xD Y no se juro que me da algo cada que JunSu se pone tan desesperado que prácticamente le exige a YooChun que le haga suyo sin importarle nada.
    Y la voz de YooChun >.< es demasiado sdjsahdgsagdsadhsagdsgdsgdshgahd♥ Tan sexy provocando a su delfincillo~ xD
    De echo merece su parcela en el cielo (Que creo que ya la tiene mas que ganada xD) por su autocontrol xDD Tener a JunSu a su merced y darse el tiempo de torturarlo es todo un reto (Aplausos por favor xD)
    Y JunSu. Oh JunSu juro que me da un no se que cuando le araña la espalda a YooChun *u* siento que es su forma de "marcarlo" aunque no necesite de ello pues todos sabemos de su amor~~~ ♥♥♥~~ Es demasiado DJSHDJSAHDJSAHJDHSAJDHSJHD♥♥♥
    Gracias a ambas disfrute mucho este shotsito hermoso *les lanza YS besho*
    ♥♥♥♥~~

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  3. Oh por Dios!!!!!!!!!!!!!!, woooooooo fue indescriptible, no, es que de verdad, de verdad, si por separado escriben tan bien, juntas es... woooo me dejaron sin palabras, literalmente me estoy cubriendo la boca con las manos para que no se oigan mis gritos de emoción xD

    Quiero llorar de felicidad, amo tanto al YooSu ToT, ellos se aman, yo lo sé ♥_♥, son tan pero tan perfectos el uno para el otro ♥_♥

    Ay siiii que Yoochun secuestre a su delfín más seguido ♥_♥, aunque ellos siempre buscan el demostrarse su amor aún cuando por sus trabajos pasan días sin verse.

    No, pues es que cómo Junsu no va a pensar en su novio en cada cosa que hace, y aunque Yoochunnie no pueda evitar sentir celos, el siempre se llevara la mejor parte en privado, porque Junsu es solo de él *o* y viceversa, y ante su amor lo demás sale sobrando ♥_♥

    Esta historia le hizo honor a su nombre n_n

    Y como sigo sin palabras para poder describir todo lo que me gusto, solo me queda darles las gracias haciendo reverencias, es un gran placer leer nuevamente una colaboración de ustedes, Gracias :D

    ♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥YooSu♥

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  4. asdfghjklñppoiuqwertyuiopñlkjhgfdsazxcvbnmpoiuytrewqasdfghjklñpoiuytrewsdfgbvcxQWERTYUIOKJHGFDSASCVBNMIUYHHYTRFDCVFRESXDEWAZXCFDCVBNHGBNJUIKJ... como decir q ame demasiado esto? demasiado demasiado demasiado~~ u////////////////u!! ♥♥♥♥♥~


    todo fue perfecto~~ el secuestro, el ascensor, la habitación y por supuesto el secuestrado y el malévolosexyyinfinitamentepervertido secuetrador~~ ♥ ♥ u//////////////////////////u
    chun diciéndole "Incredible"~ jue hermoso~~ ;w;

    LAS APLAUDO CON MANOS Y PIES~ *W*!

    *leslanzagifdejunsumoviendolasnachas y chunface*

    Gracias Axy y Feli por esta hermosa obra de arte~~ ♥♥ *les tira un oscar*

    Q estén bien~~♥

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  5. Hsvauhahwhs *^* OMG lo ame!!!! Tan genial, no se sjzhshz amo como escriben ambas sigan así ^^ ♡~

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  6. OMG este fic es ....kjakjkjksjdjakja....INCREDIBLE, no pudo tener mejor título, la canción es INCRDIBLE el disco de Junsu es extraordinario. El amor del Yoosu es tan...aaah me cuesta encontrar las palabras, ellos juntos son la perfección.

    Gracias a las dos por esta hermosa creación.

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  7. Kyaaa hasta que por fin termine de leerla!!!

    Ohh chicas en verdad les quedo hermoso!!

    jejej ya le decia yo a mi hermana que no tardarian mucho ustedes dos sacer un fic con el nuevo tema de nuestro delfín hermoso...

    Gracias Feli, Gracias Axy en verdad me lo goce.

    Besitos ^,~

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  8. AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH ha estado genial!!! pero que par de enamorados, fue tan chistoso jijij Chun secuestrando a su baby con ayuda del bailarin y Junsu quejandose de ser secuestrado tan rapido, pero bien que le gusto, ademas, solo queria profesarlo su amor una y otra vez <3 love it!!

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  9. ASKHSLDAHSLDJALSDFLASKHDAL!!!!! ♥♥ Por un minimo momento pense en realidad que se lo iba a violar!!! xDD Ese Yoochun que deja a una con las ideas por las nubes!! xDD Mi pobre corazon no casi no aguanta tanta sensualidad junta!! *----* Demasiado! DEMASIADOOO!!! ♥♥ Lo ame!! Y Susu de repente saca esa Faceta Sexy y ese DIOS! Ese.. ''Fuck Me'' DIOOOSSSIITO SANTO MAMA!!! Casi me muero ahi ~ xDDDD Casi.. ¬/////¬! Park Yoochun!! xDD YS♥ Tan Hermosos!!! Gracias Hermosas ♥ ;)

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  10. wooowwwwwwwww!!!!

    kyaaa fue fantastico... les salio muy interesante chicas quede en shock tuve que leerlo en mi rinconcito o me descubrian... tube que taparme la boca para no gritar de la emoción!!!! graciassss... matta ne

    <3 yoosu <3

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  11. Una HERMOSA MARABILLOSA Y SOBRE TODO INCREDIBLE~~ colaboración de mis 2 escritoras favoritas de YOOSU BELLOS *w*.....

    Gracias Gracias Gracias xq lo AME!!!!.... con cada una de las palabras gestos y acciones a las me trasportaba este bellos shot <3 <3 <3 <3 <3

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  12. Ya lo he dicho antes pero lo diré de nuevo, ustedes son mis escritoras favoritas en el mundo y adfasdfadsfa el solo saber que colaboraron para escribir esto me emociona dfasdfasdf son unas diosas!!

    Y ahora si ~ DFASDFSDFASDFASDFADSFASDFASD PARK YOOCHUN SECUESTRADOR DE DELFINES no tan inocentes! dfadsfasdfads es que Junsu le provoca! y Yoochun pues como que no es de piedra o algo así no puede contenerse para no secuestrarlo cuando anda así por la vida, todo hermoso y además haciéndose desear.

    YYYYYY dfasdfasfads todo fue tan sexy y y y >////////////< dios estos hombres acaban con la poca inocencia que puede quedar en mi dfasdfasdfasfasd simplemente genialosamente sexy y y genial!

    Las amo!! >/////< <3, gracias por este fic tan genialoso *hug*

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  13. Lo sabia!!! gracias querida FELI!!! mucho amor para vosotras también!!! Tan sexy, XDD como siempre el delfin dando lo mejor de si XDDD.

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  14. Llego tarde DDDDDDDDD8

    Pero más vale tarde que nunca u,u

    Fue G-E-N-I-A-L!!! esos dos son un par de cochinos pervertidos y adorables, Yoochun se pone celoso hasta por la mosca que le vuela a un lado y es un maníático enamorado sexual que arrastra a Junsu a todas sus locuras y eso lo AMO!!

    Gracias Axy y Feli por unir su gran talento y regalarnos estas cosas tan hermosas,las amo!! ♥ ♥ ♥

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  15. diosssssss peor que pasada me dejo de lo mas feliz este yoosu pornoos me encanta....niñas su inion es perfecta como la del yoosu

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  16. -u- De a poquito me iré poniendo al día con los fics~~

    *--*!! Le he amado!!! Justo hoy necesitaba leer algo hermoso y pornoso!! asdasdadsasdas!!!

    Se lo secuestra xDD!! Aish.. Yoochun nunca cambiara, siempre que sea para comerse a Junsu se le idea cada cosa~ me encanta!! *--*!

    Muchas gracias chicas por compartir~ les ha quedado genial!! *---*!!!

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”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien