PROHIBIDO SACAR LOS FANFIC DE ESTE BLOG Image and video hosting by TinyPic

domingo, 22 de julio de 2012

Oneshot YooSu *-*


Las cosas que empiezan en msn con Maki *u* y comparto en face xD pero terminan cm shots acá, en nuestro bello YooSu No Tengoku <3



Título: You´re
Autora: Felina
Pareja: YooSu <3
Género: Romance
Clasificación: NC-17
Advertencia: Lemon

~~You´re~~

Era una sensación extraña, y él sabía que no era lo más correcto que su corazón demandaba desde que descubriera su orientación sexual. Park Yoochun es ese típico hombre de negocios proveniente de una familia adinerada que no tiene nada de lo que preocuparse salvo complacer los requerimientos de su círculo social. Por desgracia para él, su círculo social no solo ve tan mal como el resto de las sociedades la homosexualidad, sino que además, sus propios padres no concebirían el hecho de que su querer estuviese posado sobre un chiquillo que cada tanto pasa por la avenida de la mansión ejercitando bicicleta.

Pero claro, nada había impedido tampoco que el apuesto hombre de 30 años averiguara algunas cosas acerca de ese chiquillo. El adolescente de 16 años de nombre Kim Junsu que cursa en un Instituto promedio y goza de cierta popularidad gracias a su personalidad hiperactiva y, Park no lo duda, dulce. El mismo chiquillo de preciosos ojos chocolate en forma de gota que le arrancan más de una sonrisa embelesada, ése chiquillo que saluda y sonríe a toda persona con algarabía, el que amablemente se puede detener en medio de la calle solo para ayudar a alguna persona mayor con un bolso pesado o cualquier otra cosa. Ese chiquillo de aura angelical que se ha robado su corazón, el que lo tiene cautivo en una prisión invisible que será incapaz de romper y de la que escapar.

Lucha cada día por evitar que sus ojos sigan el camino cuesta abajo en la calle cuando le ve pasar a temprana hora, con la mirada centrada en el camino, el vaho escapando de sus labios sobre todo en los días de invierno y otoño. Pero es imposible, no mirarle es como negarse a admirar el amanecer, un milagro de la naturaleza que le enamora cada vez aún cuando han cruzado siquiera un saludo. Park admite que es un cobarde, incapaz de abordarle, quizá temeroso también de las circunstancias, jamás podría intentar nada con él. Un ángel que no debe ser corrompido.

- Menos por un hombre como yo que casi le dobla la edad... - se convencía cada ocasión en que los pasos le acercaban a la imponente puerta del exterior de su hogar, cuando recargado en el cofre de su auto último modelo le observaba simplemente pasar y luego emprendía el camino a la empresa para iniciar sus tediosos días de trabajo entre cuatro paredes de una oficina amplia y fría.

Junsu es de esos chicos que llenos de energía hacen una y mil actividades durante el día para matar el tiempo y cumplir responsabilidades. Tomar un trabajo de medio tiempo entró dentro de aquellas opciones, y ser mensajero le ayudaba porque podía seguir ejercitando en su bicicleta y al mismo tiempo ganar un dinero extra que pensaba ahorrar para comprarse esos gustos que no puede exigirle a sus padres. Aquella tarde le enviaron a la Compañía Park, y por alguna razón se sentía nervioso y ansioso, el corazón le golpeteaba demasiado rápido en el pecho.

- Debe ser que es una compañía respetable, la familia Park es adinerada por algo... - el chico de cabellos castaños respiró profundamente antes de animarse a entrar en el imponente edificio.

Generalmente los paquetes son dejados en recepción, pero esa vez le permitieron entregarlo directamente. En el último piso, en la oficina del Director General. A Park Yoochun.

La secretaria miró el remitente del paquete y le pidió al joven Kim que entrara para que se lo entregara personalmente al Director Park; tal como se le había indicado que debía ser. Junsu no comprendió pero hizo caso, cuando entró en la oficina se quedó anonadado con la elegancia y la amplitud del espacio, la pulcritud y el silencio.

- ¿Traes algo para mí?... - la ronca voz le hizo dar un bote y respingar involuntariamente. El elegante hombre de cabellos negros apareció al girar la silla del escritorio principal, atrás, la vista maravillosa de Seúl le hizo sentir un poco de envidia.

- Es para usted, Yoochun-sii... - el castaño se acercó cauteloso hacia el escritorio, extendiendo el paquete que lleva el nombre del Director Park pero parece importarle poco al hombre pues no hace otra cosa más que mirarle a él directa y profundamente haciéndole sentir más nervioso.

Yoochun admite que su cobardía le llevó entonces a una tonta excusa por encontrarle y tener algún tipo de acercamiento "espontáneo", enviarse un paquete a sí mismo apenas supo que Junsu obtuvo aquel empleo.

La formalidad del castaño para dirigirse a él, incluso para mirarle, le recordó amargamente la realidad. Él un hombre, Junsu en su carrera hacia la adultez. Yoochun no debió permitirse siquiera este pequeño encuentro, porque su necio corazón golpeaba tan fuerte contra su pecho que obligaría a su cuerpo a actuar con vida propia si él no entraba en razón a tiempo.

- Gracias, puedes dejarlo sobre el escritorio y marcharte... - el pelinegro señaló con seriedad, sonriendo internamente al notar la torpeza del jovencito para seguir sus indicaciones y dar media vuelta para salir de la oficina... - Espera... - y ahí supo, que por más que luchara, jamás podría renunciar a las mínimas oportunidades por verle, escucharle... por complacerse con su mirada inocente y sus sonrisas cristalinas...

- Sí, Yoochun-sii... - el castaño volvió la mirada y sonrió amablemente. Su cuerpo sin embargo fue escudriñado lentamente por los profundos ojos negros del Director Park.

- Quédate unos minutos, alegras mi oficina con tu sola presencia y si te vas volverá a ser solo un espacio amplio y frío...

Junsu parpadeó lindamente varias veces antes de comprender del todo la petición que el apuesto y popular Park Yoochun acababa de hacerle. Incluso pensó que era una tontera, que había escuchado mal o alguna cosa parecida; pero cuando Yoochun caminó hasta él y sujetó su brazo para conducirle al sofá de la elegante sala en el extremo de la oficina, el pulso del castaño se disparó al mismo tiempo que se encendieron todas sus alarmas. Sobre todo, la del corazón, porque la única razón por la que paseaba todas las mañanas en bicicleta por aquella avenida, era la mansión Park, y el apuesto hombre en traje que siempre estaba recargado en el cofre de su auto mirando el paisaje. Por supuesto, Junsu no tiene idea de la verdadera motivación de Yoochun para estar ahí.

Porque tal vez, esto era cosa del destino, de sus intrincados caminos incomprensibles.
Tal vez, fueron hechos el uno para el otro, aunque haya miles de cosas que les hagan sentir inseguros, aunque todavía tengan toda una vida por crecer y saber que siempre, siempre habrán años de diferencia entre los dos.

Junsu tomó asiento todavía con la adrenalina de sus alarmas corriendo por su cuerpo, incapaz de decir palabra alguna se preguntó si es que tenía algún caso permanecer ahí. Yoochun tampoco volvió a decir nada, volvió a su escritorio y tomó varias carpetas, luego volvió a la elegante sala y se sentó justo frente al castaño comenzando entonces a revisar proyectos, balances y todas esas cosas que le parecen últimamente demasiado aburridas. Pero ahí, con Junsu sentado en silencio frente a él, encontró la serenidad y la motivación para cumplir sus responsabilidades.

Un par de horas más tarde Park cerró la última carpeta que necesitaba revisar expresamente aquél día, dirigió su mirada a Junsu y se encontró con esa preciosa mirada inquieta pero brillante.

- Lo siento, por haberte hecho esperar tanto tiempo...

- ¿Puedo retirarme ya, Yoochun-sii?... - el castaño cuestionó educado, preocupado a su vez por el regaño seguro que su empleador le daría.

- Por favor, come conmigo ya que te he hecho esperar...

- No es necesario, debo irme ya... - se levantó y rápidamente salió de la oficina.

Sin saber, que apenas al día siguiente, aquella rutina se repetiría. Y lo mismo pasaría al otro día, y al otro, y al otro, y a todos los que le siguieron por cerca de dos meses; hasta que Junsu se animó en preguntarle por qué siempre terminaba sentado ahí solo para hacerle compañía, y por qué su empleador nunca le reñía por tomarse tanto tiempo para una sola entrega. Claro está, el castaño venía sospechando la verdad desde hace semanas, pero una parte de él también disfrutaba las largas horas admirando al Director Park hacer su trabajo, se le ve tan apuesto y seductor. Junsu sabe, que aquellos pensamientos son impropios para él, pero no los puede evitar.

- Porque te he contratado como mi mensajero personal... - el pelinegro le respondió entonces...

Y Junsu supo, que podrían pasar años, y él jamás se arrepentiría de ser una especie de adorno más en la oficina de Park Yoochun, porque los latidos de su corazón ya habían decidido seguir el ritmo del amor adolescente que espera madurar en una especie de amor platónico incorruptible, soñador, inocente.

Durante los días que siguieron a aquél, Junsu ya ni siquiera tomaba la hora de su trabajo como tal. No, porque se han convertido en las peculiares “citas” que tener con el Director Park, de hacerle compañía y sentirse especial porque es solo él y nadie más que él, quien permanece a su lado durante toda la tarde sin tener que preocuparse por nada más que entablar alguna que otra conversación con el apuesto pelinegro o acercarle esta o aquella carpeta sobre el escritorio cuando el mayor está concentrado en su trabajo y él puede continuar admirándole.

Estaba embelesado observando nuevamente su perfil. No importa la cantidad de veces que lo ha hecho ya en aquellos meses, cada día es como si fuera la primera y se sorprende cada ocasión de la perfección varonil de su mandíbula, traga hondo y se lamenta no tener esa manzana de Adán que le da ese toque tan maduro y seductor al pelinegro. Le gusta la forma de su nariz, la amplia frente cubierta por esos mechones de cabellos azabaches que cruzan y caen con elegancia, los mismos que a veces imagina peinados de otras maneras y entonces pasa minutos perdido en sus pensamientos sonriendo inconscientemente y sonrojándose porque en cada nueva imagen que se forma, el Director Park solo le parece más y más atractivo.

- ¿En qué piensas?... – la voz ronca pero gentil del mayor le arrancó abruptamente de sus pensamientos, por lo que el castaño se sonrojó un poco más…

- En nada… - responde rápidamente, bajando la mirada y buscando su móvil en el bolsillo de su pantalón. Es hora de distraerse jugando…

Yoochun sonrió de medio lado sintiéndose de pronto culpable pero emocionado. Lo ha descubierto en todo ese tiempo conviviendo juntos. Sabe que le gusta a Junsu, y aunque no es lo correcto por cantidad de razones, no encuentra demasiados motivos para evitar caer rendido ante ese amor que el adolescente le provoca.

Uno de esos días será débil y cederá a sus deseos.
Porque cada vez que sus ojos negros le miran, los rosados labios del menor llaman poderosamente su atención y le invitan al pecado.

--//--//--//--

Diciembre. Cumpleaños 17. Una tarde fría de invierno.
Junsu se presentó a la oficina del Director Park para una entrega urgente que le obligó a interrumpir su propia fiesta de cumpleaños en casa.

La actividad en la Compañía Park era prácticamente la misma. Junsu saludó a todas esas personas en su camino hacia el último piso con suma alegría y buenos deseos. Cuando entró a la oficina con paquete en mano, Yoochun se quedó sin aliento. Junsu estaba más hermoso que nunca.

- Buenas tardes, Yoochun-sii… - saludó amablemente, nervioso y con la nariz roja por el frío del exterior.

- Buenas tardes, Junsu ah, gracias por venir… - recobrando el habla, el pelinegro le invitó a pasar y recibió el pequeño paquete cuadrado que el castaño le entregó.

Junsu se quedó quieto en su sitio aguardando cualquier otra indicación por parte del mayor. De algún modo se ha acostumbrado a quedarse siempre que va, así que en ése momento se siente más bien inquieto y nervioso, ya le había dicho que ese día no trabajaría pues le habían dado el día libre por su cumpleaños. ¿Park Yoochun lo habría olvidado?

El pelinegro le dio la espalda mientras habría el paquete y trataba de calmar los latidos de su corazón enamorado. Junsu lucía realmente como un ángel hermoso vestido así, completamente de blanco. Y se sintió torpe mientras encendió la pequeña vela que colocó en ese pastelillo que encargó especialmente para el menor y que el mismo acababa de entregarle.

- Yo… - aclaró la garganta y se maldijo por no poder comportarse como el Casanova que todo mundo pensaba que era. ¡Le temblaban las piernas!... – Feliz Cumpleaños, Junsu ah… - sonrió y extendió el pastelillo con la vela encendida…

El joven Kim abrió la boca con gesto sorprendido, sus rasgados ojos chocolate se abrieron pasmosamente y sus mejillas se tiñeron de vergüenza.

- Gracias, Yoochun-sii… - sonrió feliz y sus dedos se rozaron con los del pelinegro cuando sus manos tomaron el pastelillo que el mayor no soltó. El calor de sus mejillas avivó ante aquel contacto y apenas torpemente recordó soplar la vela cuya llama se estremeció antes de extinguirse bajo su aliento.

Yoochun dejó el pastelillo en manos de Junsu aunque no hubiera querido dejar de sentir la suavidad palpable de su piel. Luego el ambiente se sintió extraño. Junsu permanecía ahí, de pie con la mirada clavada en su pastelillo y una sonrisa avergonzada que el pelinegro grabó en sus memorias a fuego. Sin embargo, ninguno de los dos sabía qué más hacer en adelante.

Park se pateó entonces mentalmente. Se ocupó de ese pequeño detalle pero no pensó realmente en un regalo para el menor. Su cabeza había estado concentrado en el joven Kim pero irónicamente no pensó en aquello. Solo había querido eso, ganarse una sonrisa y la mirada brillante.

- Yo… bueno, me voy ya… gracias… - susurró con la voz dulce y suave. Yoochun pensó que el tono era terciopelo acariciando su escucha… - hasta mañana… - se despidió por inercia, porque así era desde hace semanas, cada día un paquete nuevo para el Director Park por pequeño que fuera.

Junsu dio media vuelta con el pastelillo en la mano y una gran alegría cobijando su corazón. Pero antes de dar tres pasos el mayor se interpuso en su camino, sujetó su mentón, lo elevó delicadamente y topó sus labios en una dulce caricia que encendió intensamente las mejillas del menor.

Su primer beso.
Con el hombre que ama en secreto.

Un secreto a voces.

Yoochun se alejó lentamente, los ojos chocolate de Junsu le miraron con curiosidad y vergüenza. Él supo que finalmente había llegado el día en que se convirtiera en pecador y cediera a la tentación de besar tan castos labios.

- Felices 17… - susurró sin saber qué más decir. Le vio suspirar y ampliar la sonrisa.

- Gracias… - el castaño se empinó hasta alcanzar la mejilla del mayor y dejar un tierno beso en ella. Luego salió casi corriendo de ahí con el corazón martilleándole emocionado y feliz en el pecho.

Park Yoochun le ha besado.

--//--//--//--

Y le ha besado una y otra vez en adelante. Besos que nacen y se dan espontáneos cuando Junsu entra a su oficina con un nuevo paquete o cuando simplemente se ha cansado de revisar papeles y necesita esa “droga” que espabile sus sentidos y se vuelve necesario el dulce sabor de sus labios. Han iniciado “algo” y no quieren frenarlo ni hay ganas de arrepentirse.

Es como una relación clandestina que llena sus días de felicidad y contentura.
Y se vuelve entonces suficiente.

Junsu se ha esmerado en verse bien esa tarde de lunes. Hoy es cumpleaños de Park Yoochun. Y él quiere entregarle un regalo especial. Lleva un paquete demasiado pequeño para entregar, tiene curiosidad pero está más nervioso que nada. No sabe si el mayor querrá realmente un regalo como el que piensa darle y se pregunta qué contendrá ese paquetito que esa vez no lleva remitente alguno.

Saluda a todos con la misma amabilidad de siempre. Llama a la puerta y se toma un gran respiro antes de entrar. Yoochun está ahí, sentado tras su escritorio con el ceño fruncido en tensión en lo que Junsu ha aprendido a reconocer como gesto de frustración. Algo no va como planeó en el balance de ese mes. El menor está seguro de que ése es el pensamiento del Director Park.

- Buenas tardes, Yoochun-sii, lamento interrumpirle…

- Tú nunca me interrumpes Junsu ah… - levanta la mirada y le sonríe… - ¿cuántas veces más he de pedirte que me llames solo Yoochun?

- Es que yo…

- ¿Negociamos por lo menos el “hyung”? Me haces sentir más viejo cuando me hablas con tanta formalidad…

- De acuerdo… hyung… - el menor sonríe ampliamente y por alguna razón llamarle así le hace sentir más confiado y cercano al mayor.

Se acerca y deja el paquete del día sobre el escritorio. Abre la boca varias veces pero se sonroja y las palabras se le atoran en la garganta. Le ve ahí, tan elegante, atractivo, sexy… tan inalcanzable, como un sueño de esos que desaparecen cuando intentas tocarlos. Que pierde todo valor, de pronto ya no sabe si felicitarle siquiera.

¿Y si los besos han sido solo eso?
Besos que no pasan de besos.

Park se levantó de su silla y caminó hasta el tembloroso joven Kim, quien le sigue con la mirada y se deja hacer cuando el mayor posa sus manos a cada lado de su delgada cintura recargándole suavemente en el filo del escritorio, inclinándose para besarle lento y suave, dulce y calmado.

- Feliz Cumpleaños, Yoochun hyung… - susurra con voz temblorosa cuando sus labios se separan, sonrojado y dubitativo. ¿Entregar o no su regalo? Esa es la cuestión.

- ¿Sabes que es mi cumpleaños?...

- Por supuesto. Cuando me felicitaste por el mío, me di cuenta de que no sabía muchas cosas de ti y averigüé algunas, espero no te moleste, hyung…

- ¿Molestarme? Al contrario, me siento halagado y muy feliz… - el mayor sonrió y le acarició una mejilla… - Gracias, por recordarlo… - y es que aunque su familia y sus amigos y empleados lo han felicitado también, y hasta recibido regalos costosos. Éste es el mejor momento de su cumpleaños.

- Yoochun hyung, yo… yo… - el menor tartamudeó sintiéndose cada segundo más avergonzado e inseguro pero ansioso a la vez…

Park le observó detenidamente y se dio cuenta de lo que tal vez el menor intentaba decirle y hacer. Le ve ahí, sumiso a su voluntad, con el rostro colorado y los labios cubiertos de brillo labial, más guapo que de costumbre, nervioso y hasta más tierno que nunca.

- No tienes que hacerlo, Junsu ah; solo tienes 17…

- Pero… Yoochun hyung, yo quiero hacerlo. Sé que soy un chiquillo para ti, hyung; no tengo experiencia en nada, pero…

- Claro que eres un chiquillo inexperto. Un ángel para mí, Junsu ah; y no quiero corromperte…

- No soy un ángel… - murmuró por demás apenado…

- Lo eres. Y quiero que sigas así hasta que… hasta que encuentres a alguien a quien ames tanto que no dudes en entregarle todo de ti…

- Ya lo encontré. Yoochun ah, eres tú… - el castaño aceptó aunque aquella admisión le costara lo que sea que tenía con el pelinegro. Él sabía que era tonto y loco esperar que alguien de la edad, personalidad y clase social de Park tuviera algún interés romántico en un adolescente como él.

Yoochun se quedó tildado con aquella declaración. Su maldito corazón se empeñó en latir aprisa, en emocionarse y regocijarse en su pecho, alardear y sonreír ególatra al saberse receptor del amor del pequeño. Pero la mente del pelinegro, su razón, le gritaba que no debía aprovecharse del amor adolescente.

El joven Kim buscó la mirada ónix del mayor, la profundidad de sus ojos siempre ha conseguido absorberle cual vórtice de un hoyo negro en el espacio.

- Esto no está bien, Junsu ah, tienes 17 y yo 31…

- Pronto cumpliré los 18…

- En seis meses…

- ¿No me quieres? ¿Tan siquiera un poco?

- ¿Quererte?... – el pelinegro sonrió casi con ironía. El castaño asintió y bajó la mirada sintiéndose cada segundo más débil e inseguro. ¿Cómo se permitió generar esperanzas, ilusionarse con alguien tan maravilloso?... – Incluso cuando tenía tu edad los chicos me gustaban ya, me interesaba en ellos como se suponía que debían hacerlo las chicas. Me asusté mucho al principio cuando comprendí que era gay, con el tiempo aprendí a aceptar quien soy aunque no sea algo de lo que mi familia se enorgullezca y mi madre se empeñe todavía en conseguirme una “buena esposa”. He tenido “novias” para complacer a mi madre; pero nunca me había enamorado… hasta que llegaste tú a mi vida. La primera vez que te vi pasar en la mañana paseando en bicicleta por la avenida de mi casa, supe que mis ojos no volverían a ver a nadie más como te había visto a ti ya. Te Amo, Junsu ah…

- Yo también Te Amo, Yoochun hyung… - usó del nuevo aquel término para dirigirse al mayor, sintiéndose nuevamente pequeño a lado de tan magnífico hombre; pero queriendo todavía creer en ese amor que late en su pecho… - No puedo decir que me haya gustado antes alguien como me gustas tú porque estaría mintiendo. No tengo ni la mitad de la experiencia que tienes tú, pero mis sentimientos son sinceros; sé que soy mucho menor pero… todavía quiero que tomes tu regalo de cumpleaños porque es algo que te estoy entregando con el corazón… A mí…

Park lo comprendió. Que sería el pecador que corrompería la pureza de su ángel. Cuando otra vez le besó y sus labios fueron mucho más fervientes, más apasionados, más ardientes. Cuando su lengua se coló en aquella boca que antes ha explorado, pero que en ese momento demandó como propia. Suya y de nadie más. Suyo.

Su ángel y él el demonio corruptor que le protegerá para siempre de las llamas del infierno, quien acariciará sus alas con devoción y vigilará que nunca deje de volar, de sonreír y de soñar.

- Yoochun… - suspiró su nombre cuando la boca del mayor le abandonó para abrazarle contra su cuerpo con fuerza y cariño, acariciando sus castaños mechones y dejando los labios tibios pegados a la piel de su frente.

- Cancela todo en mi agenda para esta tarde, no me pases llamadas ni me interrumpas por nada, ¿está claro?

- Sí, Director Park…

Junsu se sonrojó como termostato cuando entendió aquel mandato. ¡Por Dios! Él había ido ahí con toda la disposición para entregarse a Yoochun y ni siquiera había pensado en ese detalle.

- Estás a tiempo de arrepentirte y no cambiará nada de lo que he dicho, Junsu ah…

- No tengo que arrepentirme de nada, Yoochun hyung…

- Yoochun, por favor no me digas hyung más; soy tu novio ahora…

- ¿Mi…mi novio?... – los ojos soñadores del castaño se robaron otro trozo del corazón del pelinegro.

- A menos que no quieras…

- ¡Sí quiero!... – chilló emocionado y de inmediato bajó la mirada sumamente avergonzado por su reacción infantil.

- Nunca cambies, porque es parte de lo que adoro de ti… - y con aquel beso dejado sobre sus labios, la danza del amor comenzó.

Yoochun le besó numerosas ocasiones con dulzura y pasión, al mismo tiempo fue desabrochando esa camiseta color crema con un peculiar bordado en tono oscuro que hacía juego con los pantalones negros que pronto desaparecerían del inocente cuerpo.

- ahh Yoochun… - jadeó avergonzado cuando los dedos del mayor recorrieron sus costillas provocándole un cosquilleo en la boca del estómago y deliciosos estremecimientos en todo el cuerpo.

El pelinegro sonrió enternecido, cada gesto cruzando las adolescentes facciones de su novio le volvían loco y le enamoraban más. Deslizó del todo la camiseta y fue a sus hombros para besar la casta piel nívea que ha quedado al descubierto, quería marcar cada centímetro y memorizar su textura o los pliegues que se formaban con cada movimiento muscular instado por la vergüenza, el sopor, los nervios, la inexperiencia y la emoción del menor.

Las manos de Yoochun acariciaron la espalda de Junsu mientras su boca se ocupaba de besar trozos de piel al frente, succionó un pedacito de carne en el pecho justo sobre el pezón izquierdo, donde los latidos del corazón del castaño eran más fuertes y apresurados.

- nghh… - le arrancó ese primer gemido reprimido que despertó toda esa libido contenida en el pelinegro.

Le instó a sentarse en el escritorio haciendo a un lado papeles y pisapapeles como cualquier otro objeto que les estorbara, algunos terminaron en el piso pero no le importó. Yoochun volvió a besarle, sonriendo mentalmente al sentir la respuesta apasionada de Junsu en medio de aquel beso, notando cómo las delicadas manos se enredan tras su cuello y sus cuerpos se pegan un poco más. Ansía sentir la tibieza de su piel desnuda, por lo que él mismo se deshace de su saco, afloja la corbata y cuando va a desabotonar su camisa, las manos temblorosas pero decididas del menor le ganan la tarea.

Se siente bien.
Hace el amor por primera vez en sus 31 años de vida.
Es glorioso.

Junsu desliza la pulcra prenda por los hombros de Yoochun, sus dedos rozan la piel en su camino y siente la explosión de sensaciones en la boca de su estómago; no quiere dejar de besar a su novio -¡Qué bien suena!– pero se siente atraído por la suavidad que ha sentido; despega sus labios y su mirada vaga por el torso desnudo del pelinegro, se muerde el labio inferior y se siente más azorado. Es como un sueño, y no quiere despertar nunca de él.

- No estoy tan mal, eh… - el mayor bromea (por puros nervios a decir verdad)…

- ¡Eres demasiado atractivo!... – chilla avergonzado y se cubre la boca al darse cuenta de que ha manifestado en voz alta su pensamiento…

- Tú también lo eres… - halaga y acaricia sus mejillas. Sus manos descienden sin embargo hasta su pecho, acariciando sinuosamente más y más abajo… - Eres el ser humano más hermoso y perfecto que jamás haya conocido…

- No soy ni la mitad de guapo que tú… - sonríe con las mejillas arreboladas de carmesí. Y de pronto es consciente del estado del pelinegro cuando sin querer su mirada se detiene en el bulto bajo los pantalones del mayor…

Él no tiene idea de cómo complacerle.

- Algún día serás consciente del poder de tu belleza, Junsu ah… - y él espera que entonces, el amor que hoy le entrega continúe siendo suyo.

- Per… - es callado con otro beso y lentamente recostado sobre la superficie del escritorio.

Está frío y el contraste de temperatura contra el caliente de su piel le estremece. Responde ese y cada beso que le dan, entrega algunos con tintes de timidez y pasión y se deja hacer. Se entrega. Libre de prejuicios y miedos, desata su corazón.

Pronto las caricias se sienten cual brasas al rojo vivo sobre la piel, el roce constante de sus torsos les roba lentamente la cordura y deja en cambio la estela de la pasión y el deseo, de la tierna entrega sin reservas. Los labios del pelinegro han encontrado nuevos depositarios de sus besos, los rosaditos pezones del castaño se endurecen bajo sus atenciones, y sus dedos le acarician en distintas proporciones, se convierten en sinuosas tenazas o dulces proveedores de cariño. Más abajo, la entrepierna de ambos se levanta y yergue en respuesta.

El deseo se dispersa y el calor emana por cada poro de piel.

Las manos de Yoochun se cuelan entre sus cuerpos con un único objetivo, desabrocha los pantalones de Junsu y le siente temblar y gemir ahogado –se ha cubierto la boca con una de sus manos– cuando sus dedos rozan su erección por encima de la ropa interior. La lengua del pelinegro recorre la línea media que corre desde el ombligo y hacia abajo hasta esa mata de vello púbico que cubre la zona genital del menor.

Junsu se sonroja tanto que se convierte en un poema al carmín. No supo el momento exacto en el que el mayor le sacó el calzado, los pantalones y hasta su ropa interior, pero está ahora ahí, completamente desnudo y a merced de su novio. Yoochun sonrió al notar la vergüenza de su pequeño novio, quién hubiera imaginado que hacer el amor por primera vez se sentiría tan esplendoroso con un joven de 17 años que siendo un inexperto, le entrega lo más hermoso del mundo.

- ahh, Yoochun ah… - gimió alterado cuando una mano rodeó su tronco y la palma caliente disparó más grados de calor por su cuerpo.

Comenzó a bombear despacio, subiendo y bajando lento, reconociendo el tamaño, el grosor, lo caliente y el palpitar ansioso del falo inyectado de sangre por la excitación. Yoochun tomó los testículos con su otra mano, los masajeó y brindó de sus atenciones prestando total atención a las facciones de placer y vergüenza que se van pintando en su hermoso rostro angelical. Así fue sabiendo dónde y cómo le gustaba más ser tocado.

- Yoochun ah, tengo vergüenza… - jadeó con la voz alterada cuando su novio le instó a subir sus piernas y dejarlas abiertas y apoyadas en el borde del escritorio.

- ¿Quieres que me detenga?... – preguntó con tono cariñoso pero voz ronca, sumamente excitado al saberle desnudo bajo su cuerpo, recostado en su escritorio cuando la luz del sol todavía se cuela con ganas por el amplio ventanal de su oficina.

- N-no… pero igual tengo vergüenza… - susurró y formó pucheros. De esos que contadas veces le ha visto antes cuando está ahí haciéndole compañía y juega en su móvil o se frustra al no comprender una de las materias del instituto.

- Te Amo, Junsu ah baby… - sonríe y le besa los labios pucherosos, le acaricia de nuevo la entrepierna y siente su propia erección inyectarse más de deseo.

Los gemidos de ambos comienzan a llenar la oficina, pero todavía son lo suficientemente bajos para no ser escuchados en el exterior. Yoochun se separa de sus labios y desciende con besos por su pecho, mordisquea los montecitos rosados arrancándole nuevos jadeos y continúa cuesta abajo hasta la virilidad de Junsu, lame a lo largo y succiona la punta varias veces, le escucha gemir más alto y las manos del menor buscan las suyas en una especie de intento por anclarse a la realidad al entrelazar sus dedos.

Una de sus manos permanece entrelazada pero la otra se libera cuando la boca del mayor ha bajado aún más hasta la entrada del menor, ha lamido constantemente y dejado su caliente saliva en torno al anillo cerrado. Desabrocha sus pantalones para liberar su miembro y aliviar un poco la tensión de su sexo y luego lame tres de sus dedos.

- mghh… - el castaño gime incómodo y ligeramente asustado cuando el primer dígito presiona la entrada buscando abrirse paso dentro de él.

Yoochun sabe que pedirle que se relaje es inadecuado. Así que sube de nuevo hasta su boca para besarle con cariño y esperar a que aquella atención le distraiga y le relaje por cuenta propia. Después uno a uno sus tres dedos se van ganando un poco más de espacio en su intimidad durante los minutos que dura dilatándole. Se baja los pantalones y aparta los bóxers perfilando su hombría en el anillo dilatado.

- Mhh Junsu… - gime contra sus labios cuando empuja y comienza a entrar. Va tan despacio y suave como la poca cordura que le queda le permite.

- ahhh Yoochun ah… - jadea y se aferra a los hombros del pelinegro. Duele pero sabe que es inevitable. Entrega su virginidad al hombre que ama.

El tronco caliente se ha enterrado del todo en su estrecho pasaje. Ambos descansan y respiran laboriosamente sin apartarse la mirada, se sonríen y funden sus bocas en nuevos besos durante largos minutos hasta que Junsu siente que podrá soportarlo y le pide a Yoochun que continúe.

Las embestidas comienzan suaves y lentas, la pelvis de Yoochun se mueve con paciencia adelante y atrás saliendo y entrando, golpeando el trasero de Junsu. Y se le antoja, no puede evitarlo, estruja los redondos glúteos con sus manos un par de veces, le oye jadear y le ve sonrojarse de nuevo con la misma intensidad de minutos atrás.

Junsu no sabe qué hacer con sus manos, salvo aferrarse a cualquier parte del cuerpo de Yoochun a su alcance. De pronto sus piernas son tomadas y colocadas en cada hombro del pelinegro, aquella nueva postura es algo más vergonzosa pero también placentera, como si el ángulo le permitiera al mayor tocar más profundo dentro de sí; hasta que una estocada alcanza algún punto que le hace temblar y gemir tan alto que se desconoce a sí mismo. Park sonríe y embiste de nuevo con más fuerza procurando golpear de nuevo el mismo sitio. Y lo consigue, se embelesa con la expresión de placer de su novio y gana confianza para penetrar más rápido y profundo.

La erección del menor se irgue totalmente, y los movimientos de cada estocada hacen que el falo se mueva adelante y atrás golpeando el bajo vientre del castaño y la del pelinegro respectivamente.

El calor es sofocante y el sudor resbala y se perla por la piel de ambos cuerpos bañándolos de una tela brillante de erotismo. Junsu termina por llevar una de sus manos a su erección tratando de aliviar la tensión que siente, al mismo tiempo una de Yoochun ha tenido el mismo objetivo, y son ambas manos las que bombean arriba y abajo con un ritmo similar al de las embestidas. El placer aumenta y la estimulación mutua desborda la libido y el deseo. Alcanzarán el final pronto.

El sonido húmedo del golpeteo de caderas y del presemen sudando ambos miembros acompaña los gemidos roncos y excitados de los dos. Yoochun busca la rosadita boca de Junsu para besarle esos instantes antes de que el orgasmo les sacuda de pies a cabeza y derramen sus semillas.

- Eso fue perfecto… - el pelinegro murmuró regocijado en placer y plenitud…

- Fue vergonzoso… pero especial… - el castaño sonrió aún ahí, recostado en el escritorio, con su vientre manchado por su propio semen y su entrada llena de la de su novio.

- Gracias, Junsu ah. Eres el mejor regalo que el destino podía poner en mi camino… - el mayor declara y lo vale todo solo por ver esas mejillas encenderse de nuevo en intenso carmesí.

- ¿Puedo ser tu regalo especial cada año?... – cuestiona ilusionado. Sus ojos brillantes y su amplia sonrisa se ganan el alma enamorada del mayor.

- Sé mi todo durante toda la vida… - y es ahí donde sellan una promesa. Y se promete a sí mismo mostrarle también todos esos regalos que ha comprado para él y enviado con paquetes que ha ido guardando en esa modesta casa que compró en los suburbios y espera un día compartir con su pequeño amado.

Las promesas que Yoochun jura se asegurará de no romper aunque tenga que ir contra todo y contra todos por mantener esa bella realidad.

Su Junsu.
Él un pecador.
Un diablo cuidando de un ángel para la eternidad.



FIN

32 comentarios:

  1. *w* que hermosoooo! un susu mas chiki aaaww tan tierno en vrdd ambos se tenian como un amor platonico d no ser xq el raton se animo a hacer algo... q diera x ser la secretaria y poder escuxar aunq sea un pokito detras d la puerta xDDD *se esconde* te ha quedado el final muy lindo en vrdd q detalle d haberle comprado uuufff tantos regalos a su baby ^^ saludos!

    ResponderEliminar
  2. Awwwwwwwwwwwwwwwwww♥♥♥♥♥♥ Pero que hermosuraaa TTwTT *da chillidos y fangirlea dando vueltitas por la casa* El super sexy del Director Park se las ganó todas, TODAS con el pequeño y alegre Susu♥ Y sé que va a cuidarlo por el resto de la eternidad con ese cariño y amor que vá mucho mucho más allá de la importancia de la edad. Ademáaas, así Chunnie tenga 31, ni yo me aguanto por semejante bom bom♥ xD
    Me ha encantado, lo he amado y ha sido hermoso♥ Adoro cuando Yoochun es tan tierno con su Baby y le hace sentir especial en su primera vez♥
    Miles de gracias Feli~~ Eres lo máximo *3*

    ResponderEliminar
  3. Que hermosooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!! *O*
    aaaaaaawww! Yoochun aprendio a que no hay edad para el amor!!! <3
    Junsu lo ama & Yoochun ama a Junsu!!! aaaawww!
    Todo fue taaaaaaan tierno! me encanto este shot, Feli, en serio! *O*

    Pero... nos dejarás asi? ToT noooooooooooooooooooo!!!!!!!
    queremos saber si se fueron a vivir juntos & lucharon contra todooo!!! aaaaaaahhh! se que pido mucho pues u.u lo siento! u.u

    De nuevo! gracias Feli! *O* me encanto... lo amé, adoré! *O*

    ResponderEliminar
  4. Aadsdasadsdasdasd ♥
    Si en face era mágico aquí es aun mas!
    aparte del bello relato me sumergo en las millones de fotos yoosu del fondo
    Gracias por continuarlo
    fue tan inmensamente lindo! Yoochun luchara contra el mundo para poder estar con el bello de junsu
    y junsu tan avergonzado *w*
    Gracias Feli y Maki por iniciar esto en msn *3*

    ResponderEliminar
  5. ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

    En verdad que fue muy lindo.... al inicio me dije... 14 años??? en verdad son muchos... pero después dije eso no immporta... el YunJae se llevaba 13 años en reloj de arena y aun así demostraron que su amor podia con todo aquello que se presentara en el camino...

    ^^ Se que el YooSu también lo hará....

    Gracia feli... En verdad me gusto mucho... Besos

    PDT: Tienes alguna idea ahora que el YooSu esta separado??? No sé los celos del ratón al ver a su delfín interactura de lo divino con las nuevas modelos de su video???

    ResponderEliminar
  6. asdgfhjkñl!!! hermoso y pornocho a la vez!!! te amo Feli hermosaaa!! tu si sabes como escribir sobre el amor! y q amor xDios!!! ellos lucharan por su gran amor.. un amor que trasciende la edad y el genero!!! awwwwwwwwww graciiiaaaaaaaaaas!!! lo adore!!!

    ResponderEliminar
  7. hermosoooo!!!!! el amor el amor!!!

    ResponderEliminar
  8. Me encanto, de solo imaginarme a un Junsu tan lindo e inocente y Yoochun robandole su inocencia *O* ay dios que hermosos pero Yoochun no debería preocuparse por que amar no es un pecado. Feli de nuevo que inda eres y gracias x q con tus fics me haces tan feliz^^

    ResponderEliminar
  9. T_T ahhhhhhhhhhhh fue tan lindo y tan tierno, no quería que terminara T_T, todo fue tan bonito y lleno de amor T_T, waaaaaaaaaaaaaa enserio que tengo mucho emoción!!!!!!!!!! *O*

    No tengo palabras para decir cuanto me gusto, esta historia tuvo algo especial n_n, me transmitió muchos sentimientos muy bonitos n_n, desde que la estaba leyendo en facebook, y leerla completa ha sido maravilloso n_n, definitivamente se ha convertido en una de mis favoritas.

    Muchas gracias de nuevo n_n!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  10. waaaaaaaaaa.....lo terminaste..q bonito..termino¡¡...

    jeje loa nadaba esperando...el q fuera su Hyung...sin duda fue muy bonito..gracias...por compartirlo...waaaa...ese Yoochun..asaltacunas...xDDD

    ResponderEliminar
  11. OMG!!1 Feliiii , Makiii les quedo OwO genial!

    Imaginar a un Junsu en sus 17 y a un Chunnie en sus 31 así como está ahora *¬* como resistirse.
    Me encantó, fue tan cute, tan hermosoooo, ame el shot!!!

    Yoochun tan considerado con su Baby waaaaaa, los amo!! <3 YS.

    ResponderEliminar
  12. fue fue muy tierno la historia en si demuestra que no importa de quien sea que estes enamorado si tu amor es sincero la otra persona tambien te correspondera
    ahhhhh me gusta siempre como junsu es tan tierno y timido al contrario de yoochun que es un casanova pero que aria todo por su cute delfin
    muchas gracias por esta bellisima historia me ha encantado

    ResponderEliminar
  13. Hermoosooooooo ♥.♥
    waaaaa moriiiii *-*
    Sin duda fue perfecto un hermoso Shot
    Gracias por escribir asi de bello y por regalarnos estos shots *-*

    ResponderEliminar
  14. *O* Simplemente genial... lo ame de principio a fin... chicas realmente hacen un excelente trabajo con sus historias.. *-*!!

    ResponderEliminar
  15. mil gracias por compartir tan hermoso shot.

    nos demuestra que para el amor no existen ni la edad ni las clases sociales, cuando dos pérsonas se aman lo unioco que necesitan es estar juntos

    ResponderEliminar
  16. hermoso precioso
    sin palabras
    por un momento crei que lloraria con el final!
    hay hermooosooo ♥!!!!


    Simplemente hermoso ♥

    ResponderEliminar
  17. que hermosoooooooooooooooooooooooooooooooooo!!que lindo !! yoochun treintañero??? jiji que guapotooote estaria, junsu tiernito ay que lindura, angel y demonio, hahahaha , realmente difrute mucho mucho mucho, jiji. quiero mas!!!!!!!!!!!!!!!que lindo escribes!

    ResponderEliminar
  18. whaaaa~~~ que hermoso!! el amor sin importar la edad! *w* Gracias por abordar ese tema~~ Es un gran resultado, gracias por escribirlo :D

    ResponderEliminar
  19. que belloo >w<
    mira que para el amor no hay edad y eso sin duda alguna me queda muy claro!!
    la parte que me encanto asi literal fue cuando le entrego el pastel de cumpleaños y remata dandole un beso :3
    en serio es una lindura este oneshot la vdd
    Gracias por compartirlo Feli en serio ^^

    ResponderEliminar
  20. *_*facinaste historia, me encanto la ternura de los pesonaje, de como pudieron rmpe la barrera de sus edades, para el amor no importa nada, solo tenerse mutuamente, cada historia que escribe me alegra la vida, muchas gracias, te mando mil abrazo :D

    ResponderEliminar
  21. awwwwh! fue~ asdfghgfdsadfg <3
    me hubiese gustado q tuviera mas cap *O*
    imaginarlos con esa diferencia de edad... un junsu muxhisimo+ tierno si eso es posible me lo imagine con el cabello rubio de the way you are!!! se veia tan sdfghgfdsdf >3< muere
    y yoochun asdfghj mejor ni lo digo .////////////. ese hombre me mata!
    FUE HERMOSOOO~~ en todos los sentidos *0*~

    ResponderEliminar
  22. Muy Hermosooo *-* me dejaste sin palabras
    Gracias por este shot *-*

    ResponderEliminar
  23. simplemente perfecto.......

    ResponderEliminar
  24. Tengo que admitir que tengo un no se que... por las historias en donde la diferncia d edad es grande xDDD pedonuna! ajajajaj
    aunque falto quiza un poco de mas mas conflicto! drama xD me gusta el drama...

    ResponderEliminar
  25. Hay me encanto...dios...cuanto amor desborda esto....gracias Feli ...soy feliz por algo asi!!!

    ResponderEliminar
  26. safdasghdasdh *^* ♥ Qué preciosura!! ahhhh es que me da un no sé qué cuando yoochun es mayor que su que me tiene así OuÒ Amo cuando es tan amoroso con el baby <333 dhgaffghdgf -explota de amor- Gracias por este hermoso shot, Feli :3

    ResponderEliminar
  27. es la primera vez que comento, pero es que me pareció tan dulce este oneshot que me es inevitable no hacerlo.... cuando lo comencé a leer me llamo mucho la trama y cuando lo termine quede con ganas de mas, de continuación... si tengo que decir que parte es mi favorita no podría decirlo por que realmente me pereció de los mas románticos, debo de destacar, seria tanta en decir que no te enamoras de Junsu porque es lo mas tiernito y lindo que uno puede imaginar, Yoochun tan enamorado y seductor como siempre... amo tanto el yoosu... y me encanta leer acerca de ellos a veces me la paso horas leyendo...

    ResponderEliminar
  28. awwww~ este shot tmb fue tremendo... me traumo bastante tiempo x3

    es que sdasaasasd *A* ... eso de que chunnie pervierta a Junsu casi no se da! XDDDDDDDDDDDDD

    ResponderEliminar
  29. ahhhhhhhh!!!! como no lo había leído antes >< hermoso, me encanta cuando Yoochun es así de mayor con Junsu, tan amoroso, bonito ~~ me gustaría leer más de esto, que sucede luego? xDDD pero así te quedó genial, gracias por escribir algo tan belle ~~

    ResponderEliminar
  30. Se nota que lo tuyo es el yoosu .. wow que oneshot mas candente ahahahha.. muy bueno en serio la verdad, se nota que te esmeras mucho con tus fics.
    Este me fascinoooo
    bsos

    ResponderEliminar

”No me quejo si alguien que ha leído el libro lo encuentra aburrido, absurdo o despreciable, ya que yo tengo una opinión similar sobre sus comentarios.”
J.R.R. Tolkien